Palabra de Ángel (7): Con la salud pública no se juega

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Palabra de Ángel (6): La Plataforma por la sanidad pública de calidad

Palabra de Ángel (5): Problemas con la radioterapia en Tarragona

Palabra de Ángel (4): Mercancías peligrosas en el polígono Francolí

Palabra de Ángel (3): La sanidad pública en verano

Palabra de Ángel (2): La calidad del aire en Tarragona

Palabra de Ángel (1): Presentación de la serie

Platero, la sanidad pública y yo

“Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro. Lo dejo suelto y se va al prado y acaricia tibiamente, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas… Lo llamo dulcemente: ¿Platero?, y viene a mí con un trotecillo alegre, que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal…”. Estas palabras, ya inmortales, pertenecen a ‘Platero y yo’, el clásico de Juan Ramón Jiménez. Es un libro de referencia: a muchos nos convirtió en amantes de los animales de por vida.

Las cosas han cambiado mucho desde que Jiménez escribió en 1914 las aventuras y desventuras de Platero. En aquellos años, en líneas generales, no había respeto hacia los animales. Eran tan solo eso, animales, en un sentido peyorativo -si es que esto puede existir. Seres vivos que no podían ser amados y cuya existencia dejaba de tener sentido cuando no eran útiles para el ser humano. Todos conocemos atrocidades que se perpetraban antiguamente que si sucediesen hoy, por fortuna, serían castigadas con penas de cárcel. Pero no cantemos victoria. Las corridas de toros son legales (y subvencionadas con fondos públicos, lo cual es denigrante) y barbaridades como el Toro de la Vega todavía cuentan con muchos defensores. Hemos recorrido una larga distancia, pero la meta está lejos y aún no la avistamos.

Las líneas básicas del animalismo son bastante evidentes y están consensuadas: acabar con el sacrilegio de los festejos taurinos, poner los medios necesarios para que el máximo número de  animales en peligro de extinción salgan de la lista roja, proteger los ecosistemas más débiles para que la vida animal no se vea perjudicada… Pero hoy hablaré de un punto que, aunque menor, debería comenzar a aparecer en los medios y hacerse un espacio en el debate público. Me estoy refiriendo a la posibilidad de crear un sistema de sanidad pública para las mascotas.

Soy consciente de que es un asunto polémico que suscita varios dilemas éticos y morales. Es difícil posicionarse en un lado o en otro porque hay argumentos suficientes en ambos bandos como para generar incertezas. Pero desde mi modesta opinión voy a romper una lanza a favor de la sanidad pública para perros, gatos y demás bichitos que nos alegran la existencia. Según los datos de la Asociación Madrileña de Veterinarios de Animales de Compañía (AMVAC), en España existen más de 20 millones de mascotas (es decir, hay una en cuatro de cada diez hogares). Otro dato significativo es que el gasto anual por cada perro (incluyendo comida, veterinario, etc.) es de más de 800 euros de media, y el de cada gato es de más de 500 euros. Teniendo en cuenta cómo son los salarios en España, es un dispendio considerable.

Varias personas me han confesado que les gustaría tener una mascota pero no pueden permitírselo. Eso es una desgracia, porque los humanos necesitamos a los animales y ellos a nosotros. La vida es más satisfactoria cuando estás acompañado de palabras y afecto humano, pero también de maullidos o caricias perrunas. Ahora que tenemos un gobierno que mira hacia la izquierda (¡por fin!) y trata a las personas como personas sin importar de dónde sean, puede ser un buen momento para que el animalismo avance en España desde una perspectiva política. Así que aprovecho este espacio para proponer que se realice una prueba piloto y se implante un sistema de sanidad pública para las mascotas. El experimento podría empezar con un número determinado de animales (los que necesiten cuidados más urgentes) y a partir de aquí estudiar cuánto cuesta y si sería asumible aumentar la atención de manera progresiva.

Y llegamos a la gran pregunta: ¿qué hacemos para que no se enfaden aquellos que no tienen mascotas? Yo planteo dos escenarios. El primero es que las personas que tengan un animal de compañía paguen un impuesto o una tasa especial al estado y que el sistema sanitario se sufrague con estos fondos. Una segunda posibilidad es que en la declaración de la renta aparezca una casilla para que los contribuyentes que así lo deseen colaboren con esta causa (me da en la nariz, llamadme malpensado, que tendría más éxito que la de la Iglesia).

Es probable que un modelo de gestión sanitaria como el que tenemos los humanos no sea asumible, pero que nadie pueda reprocharnos no haberlo intentado. Sería algo muy positivo para ti y para mí, para tu perro y para el mío, para los peludos a los que tanto queremos, para las personas que están solas y necesitan un amigo, para aquellos que lloramos con la muerte de Platero, en definitiva, para todos los que tenemos un corazón que late.

Ángel Juárez Almendros. Presidente de Mare Terra Fundació Mediterrània y de la Red Internacional de Escritores por la Tierra

Los Premis Ones ponen en valor a las persones valientes y la lucha contra la corrupción en una gala inolvidable

Este viernes se ha llevado a cabo la 24ª edición de los Premis Ones, organizados por Mare Terra Fundació Mediterrània, y que un año más han sido sinónimo de éxito. El Teatre Metropol, una vez más, ha registrado un lleno absoluto. Esto no es una novedad, como tampoco lo es el hecho de que la velada haya estado llena de reivindicaciones para construir un mundo más justo y solidario. Y es que la esencia de los Premis Ones continúa intacta. Los doce galardonados han puesto la piel de gallina al público, que ha dedicado largas ovaciones a las personas distinguidas, especialmente a aquellas que han pasado por momentos complicados debido a su espíritu combativo.

El presidente de Mediterrània, Ángel Juárez, ha destacado el trabajo hecho durante 21 ediciones y que los Premis Ones ganan en prestigio año tras año. Juárez ha hecho un discurso inaugural de profundo carácter social y ha recordado un poema de Goytisolo titulado ‘Un mundo al revés’. “Tengo la sensación de que vivimos en un mundo al revés, en el que castigamos a aquellos que denuncian la corrupción y protegemos a los delincuentes. Un mundo en el que se criminaliza a una organización que se dedica a salvar vidas en el mar Mediterráneo. Debemos luchar porque no podemos continuar así”, ha afirmado Juárez.

Algunos premiados han recogido el guante lanzado por el presidente de la fundación y en sus discursos han incluido referencias a este mundo que funciona de una manera peculiar. Lo ha hecho de manera especial Ana garrido, persona que denunció un caso de corrupción cuando trabajaba en el Ayuntamiento de Boadilla del Monte y que posibilitó que saliese a la luz la trama Gürtel: “Yo también pienso que vivimos en un mundo al revés. Pero creo que esta gala es el ejemplo de que se pueden hacer las cosas diferentes y podemos volver a vivir en un mundo que funcione con normalidad”. Otro punto que han destacado varios premiados es la coincidencia de la ceremonia con la moción de censura contra Rajoy. Algunos lo han celebrado de manera abierta.

Aparte de Garrido, han pasado por el escenario Miguel Delibes de Castro, Xaureme (pueblo huichol), José Antonio Pardo (ONG Moriah), Daniel Garibotti, Pere Granados (alcalde de Salou), Miguel Ángel Martínez Aroca (Anpier), Patricia López, Carlos Enrique Bayo, Pablo Herreros Ubalde y Andrés Lechuga (Club Rugby Tarragona), así como los artistas Xavier Pié y MACC y la Taílla. Sólo ha habido una baja de última hora, la de Juan Diego Botto, que no ha podido viajar a Tarragona por un problema personal. En todo caso, el actor ha estado presente en la ceremonia ya que ha enviado un video que se ha proyectado para todos los asistentes.

La gala de los Premis Ones ha demostrado un año más que hay muchas personas que luchan para defender el medio ambiente y la justicia social. Como ha explicado uno de los premiados, Pablo Herreros Ubalde, no debemos olvidar que pese a que a veces no lo parezca, el ser humano es excepcional y maravilloso. Y ese es un mensaje muy importante. Por otra parte, Mediterrània ya tiene la cabeza puesta en la 25ª edición de los Premis Ones, que teniendo en cuenta su simbología será muy especial y por lo tanto estará llena de sorpresas. Pero habrá que tener un poco de paciencia…

La hora de los valientes

Lo que más me gusta de envejecer, además de tener el zurrón de la vida repleto de experiencias y sabiduría, es que cada vez tengo menos reparos a decir lo que pienso. Siempre he sido osado y nunca he tenido miedo a dar mi punto de vista sobre cualquier tema por truculento que sea. Los centenares de artículos de opinión que he escrito son una buena muestra. Sin embargo, reconozco que en algunas ocasiones me he mordido la lengua para no herir sensibilidades o para no crear una opinión errónea sobre mi persona. Pero…  ¿sabéis qué? Cada vez me importa menos. Hace años que soy un deslenguado, y cada día lo soy un poquito más. No me importa un carajo ser políticamente incorrecto o que mis palabras causen estragos entre mis conocidos. Digo lo que pienso, y punto.

Os he puesto en contexto porque voy a hacer una afirmación que quizás algunos no entiendan. Disparo: de todo lo malo que hay en nuestra sociedad, lo que menos soporto es la cobardía. Es uno de los pecados capitales en los que caemos con más frecuencia, y creo que si lo corrigiésemos todo nos iría mejor. No sé vosotros, pero yo estoy harto de estar rodeado de cobardes. Es obvio que debemos denunciar al político que mete la mano en la caja, pero también al que lo sabe y no tiene las narices de hacerlo público. Vivimos en una sociedad cobarde que se atemoriza con frecuencia, y ese es el escenario ideal para que los poderosos nos sigan sometiendo y la distancia entre clases se vaya ensanchando a toda máquina.

Precisamente por todo esto hay que poner en valor con más fuerza que nunca a aquellas personas que destacan por su valentía. Mujeres y hombres que no se amilanan ante los que mandan y que ponen su carrera –en ocasiones incluso su vida- en peligro por sacar la verdad a la luz o por demostrar que las cosas no son como nos habían contado. Estoy hablando de aquellos que hacen suya la mítica proclama marxista “la peor lucha es la que no se hace”. Insisto, hay que poner en valor su trabajo y aplaudirlos. Por eso vamos a brindar un homenaje a algunos de ellos en los Premis Ones Mediterrània de este año, que se celebran el 1 de junio en Tarragona y que llegan (¡ni yo mismo me lo creo!) a su vigesimocuarta edición.

Ese día va a pisar el escenario del Teatre Metropol (y va a recibir un aplauso fortísimo de las más de 500 personas que llenarán el recinto) Ana Garrido, la funcionaria de Boadilla del Monte cuya valentía a la hora de denunciar unas irregularidades en lugar de mirar hacia otro lado posibilitó que se destapara el caso Gürtel, la trama de corrupción más importante de la historia de España. Desde entonces muchos se han dedicado a destrozarle la vida (por suerte es muy fuerte y sé que lo superará). También recibirán un Premi Ones dos periodistas del Diario Público que son un ejemplo en los tiempos de crisis que corren para esta bella profesión. Me refiero a Patricia López y Carlos Enrique Bayo, que han destapado una gran cantidad de exclusivas relacionadas con las ‘cloacas del estado’ y han puesto en evidencia que la supuesta democracia perfecta en la que vivimos tiene muchos agujeros. Eso les ha costado muchas críticas de políticos y también unas cuantas querellas (aunque las van a ganar todas…).

El pueblo huichol también destaca por su valentía. Esta comunidad indígena ubicada en México tiene un enemigo muy poderoso como son las multinacionales mineras que quieren explotar un territorio que los huicholes consideran sagrado. ¿Pero sabéis qué? Ellos no son cobardes y llevan años plantándoles cara. Y lo van a seguir haciendo. También podemos hablar de la valentía de Juan Diego Botto, un actor de éxito que en vez de rodearse de la jet set y del lujo prefiere hacerlo de colectivos y entidades que luchan por la justicia social y las causas justas. Y podría seguir, pero mejor dejo algo para la noche de la ceremonia… En todo caso, todas las personas o colectivos que van a ser premiados tienen en común que han decidido arremangarse y trabajar, cada uno desde su ámbito, por crear un mundo mejor.

Ya sé que lo digo cada año y que me repito más que el ajo, pero no por eso deja de ser cierto: cada edición de los Premis Ones es muy especial, y no hay ninguna que se parezca a la otra aunque ya son veinticuatro años consecutivos. Estoy convencido de que la ceremonia del próximo 1 de junio será única, irrepetible e inolvidable. Mi consejo es que no os lo perdáis. Ciudadanos del mundo, estad atentos: ha llegado la hora de los valientes.

Ángel Juárez Almendros. Presidente de Mare Terra Fundació Mediterrània y de la Red Internacional de Escritores por la Tierra