“Juan Salvador Gaviota”

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El otro día conversando con una gran amiga sobre diferentes temas recurrentes en la vida y sobre los retos que se te van presentando a lo largo de ella, ya sean personales, laborales o de otra índole…. me vino a la cabeza un pequeño libro, que a modo de fábula habla, sobre el reto de encaminar el futuro . “Juan Salvador Gaviota” de Richard Bach, me ha acompañado todos estos años des de que lo descubrí con tan solo 13, un momento de cambios y tomas de decisiones propios de la adolescencia en que uno empieza a plantearse lo que uno quiere hacer el resto de su vida.

Las cosas no son fáciles nunca, cuando se trata de encauzar el camino a seguir y mucho menos durante los años de pubertad, pues muy pocos lo tienen claro ante la típica pero crucial pregunta de qué quieren ser de mayores. Yo tampoco lo sabía en ese momento, lo único que tenía claro es lo que no quería ser:  sumiso. Y como todos, me imaginaba que lucharía por algo que valiera la pena y que a la vez me pudiera hacer sentir orgulloso conmigo mismo.

En el momento que esta obra de la cuál os quiero hacer conocedores, cayó en mis manos  me empezé a plantear ciertas cosas seriamente, y me ayudó mucho porque de una forma muy sencilla me enseñó que debemos hacer las cosas por el placer de hacer algo y apostar por un proyecto hasta el final, anteponiéndolo a cosas cotidianas y banales como el simple hecho de seguir la corriente que te marca la sociedad: la moda, la jerarquía, el consumo, etc.

 

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Esta regresión al tiempo de mi adolescencia, que me llevó a recordar las páginas del libro vino a raíz de las conversas que a veces se tiene con amigos que se encuentran, por circunstancias de la vida, en momentos de confusión, igual que mi amiga. Hablamos sobre que a veces y aunque sea contracorriente,  uno tiene que creer y apostar por proyectos o acciones hasta sus últimas consecuencias, aunque quizá los demás no vean claro el final del camino e intenten quitártelo de la cabeza y que desistas.

Un ejemplo de ello, fue mi idea de realizar el II Encuentro de Escritores por la Tierra, acto de Homenaje a Ernesto Cardenal.  Pues  todo aquél al que le comentaba la iniciativa se planteaba ciertas dudas sobre su factibilidad y su repercusión. Pero yo sí creía en ello, estaba seguro del éxito que Mare Terra- Fundació Mediterrània y la Red Internacional de Escritores por la Tierra conseguirían con este evento y efectivamente fue un éxito rotundo.

En el marco de este vasto acontecimiento, que se celebró en Xalapa, además de poder saborear el éxito, me aportó varias satisfacciones personales y profesionales muy importantes. Hice muchos nuevos amigos, abrimos nuevos frentes de trabajo y conseguimos la integración de más de un centenar de nuevas adhesiones a nuestro colectivo de la RIET.

Ahora, después de la celebración del encuentro, si existía algún ápice de incredibilidad sobre su éxito y de la capacidad de la RIET, ya se ha desvanecido por completo, porque no cabe duda que entre todos, la hemos consolidado. Por suerte, puedo decir que una vez más, mi intuición no ha fallado, aunque como decía el jefe de la bandada de gaviotas… “primero a uno le tachan de loco, rebelde e inconformista y cuando empieza a ser el líder pasa a ser un personaje envidiado y que puede resultar peligroso”.

Por mi parte, animo a todos los que veáis esta nota a que os leáis el libro y sigáis su moraleja. Y a los que os sintáis especialmente identificados con su protagonista, quiero deciros que sigáis siendo Juan Salvador Gaviota.       

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