La serpiente y la luciérnaga

luciernagas

Según cuenta la fabula, una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga. Ésta huía rápido con miedo y la serpiente al mismo tiempo no desistía. Al tercer día, ya sin fuerzas, la luciérnaga paró y le dijo a la serpiente: si no pertenezco a tu cadena alimenticia y no te hecho ningun mal, ¿por qué quieres devorarme?

Y la serpiente respondió: ¡¡Porque no soporto verte brillar…!!

Os la cuento, resumida, porque creo que es muy buena y porque el otro dia, una buena amiga me la regaló. Creo que por esta vida se puede pasar sin hacer ruido, sin aportar nada a la sociedad, o se puede pasar siendo útil, solidario, brillando. 

El problema es que hay gente que no aporta nada y encima no soporta que otros brillen. No basta con ser un referente en educación ambiental, labor que deberían ejercer las administraciones y no las entidades o los particulares. No basta con convocar premios y reconocimientos de ámbito internacional ni tampoco basta con denunciar y poner contra las cuerdas a empresas como Repsol porque contaminan y porque es nuestra obligación denunciarlas. Aunque nos esforcemos en hacer aquello en lo que creemos, en intentar aportar nuestra experiencia al conjunto de la sociedad, no es suficiente para aquellos que no soportan ver como otros brillamos.

El último ejemplo es el artículo que ha escrito un miembro del equipo de Mediterrània hablando de los malos olores en Tarragona. Es un artículo objetivo, hecho desde la realidad y con la máxima transparencia. Por eso ha molestado y ha movilizado a aquellos incansables, pocos y dirigidos políticamente, que se lanzan a la yugular cada vez que ven mi nombre o el de la entidad que presido. Intentan marear la perdiz sacando temas que no tienen relación con la noticia publicada y perdiendo el respeto con malas palabras o insultos.

Como en la fabula, estos personajes tiene su papel. Insultar sin más, intentar minar la labor de las personas que brillan, es ser muy rastrero, como la serpiente. No podemos luchar para evitar que existan porque siempre habrá el telele que, manipulado por el partido, insultará y faltará al respeto. Unos, nosotros, seguiremos brillando. Otros, ellos, continuaran chapoteando envueltos en sus envidias y sus frustraciones.

Por cierto, escribo estas líneas recién llegado de Córdoba donde hemos ejercido con responsabilidad nuestra labor de denuncia ante unos capítulos de contaminación atmosférica muy graves. En un par de días os contaré más cosas del tema.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s