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Buscando alternativas desde el agujero

SUBIENDO-LA-CUESTA

Me comentaban hace poco que, en el contexto de la crisis que nos ahoga desde hace demasiado tiempo, estamos resbalándonos. Explico de otra manera, nos encontramos en el fondo del agujero negro y a cada intento de subir cuesta arriba, patinamos en el fango y caemos de nuevo a lo más hondo.

Cuando te das cuenta que te han robado lo más esencial, como la ilusión, la esperanza, el trabajo y los derechos más fundamentales, uno se siente obligado a diversificar sus facetas y sus acciones. Y aun así, el esfuerzo es faraónico para aguantar y no hundirse, para mantenerse a flote y en la trinchera que siempre uno ha defendido. La crisis ha acabado con cientos de pequeñas empresas, con otras más grandes y, muy especialmente, con entidades y ong’s como la que tengo el placer de presidir y que aun subiste, Mare Terra Fundación Mediterrània.

Las pocas que quedamos tuvimos la visión de autofinanciarnos para evitar que nos cortasen las alas con los recortes de las subvenciones de las administraciones que han pasado de apoyar todas las causas a dejar en la estacada cualquier campaña o proyecto de cooperación, de medio ambiente, de sostenibilidad…

En el proceso de desaparición de todas estas empresas y entidades también se ha extinguido la clase media y España es ahora un país con una clase baja que es mayoría y una clase alta que reúne cada día más riquezas. La economía solo va bien para los bancos y para aquella parte del sector empresarial que ya funcionaba bien antes del caos social y económico que han aprovechado para fortalecerse aun más económicamente. Reducir las plantillas y contratar a personal con salarios de miseria, apostando por mano de obra barata para competir con otros países europeos y asiáticos, ha sido su salida a la crisis. Ahogar al vecino para nadar en la abundancia en nombre propio.

Pase lo que pase, los bancos y las grandes empresas seguirán ganando cantidades insultantes de euros y sumando beneficios. Haciendo esfuerzos y dejándonos humillar para conseguir un trabajo basura, que es lo único que se ofrece ahora a los parados, quizás el número de parados bajará los próximos años en medio millón de personas. Pero cabe recordar que hay seis millones de españoles sin empleo, ayudas ni prestaciones. Antes, en tiempos de bonanza, teníamos muchas más oportunidades pero ahora, con los pocos contratos posibles y los miles de candidatos para ocuparlos, todo es negro y no hay luz al final del túnel.

Seamos pues bienvenidos al gran resbalón que nos ha propiciado la desesperanza y la tristeza de saber que hoy estamos vivos pero mañana es una incógnita por descubrir.  Sé que saldremos de esta pero será un proceso muy lento y eso debemos tenerlo todos muy claro. Alternativas las hay, siempre las ha habido, pero tendremos que ser hábiles e inteligentes para aprovecharlas. Para recuperar nuestros derechos sociales hay que plantar cara a los más ricos, hacerles ver que no nos rendiremos y que lucharemos por la justicia social que ellos han vilipendiado.

De la misma manera, debemos lograr que el dinero que el Banco Central Europeo prestó a los bancos españoles se dedique a la generación de nuevas empresas y que el estado español rebaje la presión fiscal a todos los autónomos y pequeños empresarios para que puedan contratar a personas que ahora están en el paro. Esto no es un invento mío, ni una visión del momento. Son las ideas, y comulgo con ellas, de los principales economistas de nuestro país.

Y hay algo aun más esencial por lo que debemos trabajar duro y luchar. No hay que permitir que nos hagan pagar a todos una deuda injusta generada por ellos. No podemos convertirnos en los vejados y paganos de los malversadores y manipuladores inflacionistas. Mientras haya una sola persona en el paro y sin ayudas, un solo enfermo sin cama en los hospitales o un estudiante sin posibilidad de ejercer el derecho a aprender o sin oportunidades para obtener una beca no podemos parar de reclamar lo que es nuestro y negarnos a pagar los justos por ellos, los pecadores.

Se ha parado la maquinaria y hay que ponerla de nuevo en marcha. Si todo el engranaje funciona, y nosotros formamos parte vital de él, esta nave llamada España despegará de nuevo y jamás caerá de nuevo, o como mínimo lo evitaremos, a un agujero como el que nos esconde ahora del resto del mundo. No lo merecemos.

Ángel Juárez Almendros

Presidente de Mare Terra Fundación Mediterrània y de la Red Internacional de Escritores por la Tierra.

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Veinte años trabajando por un mundo más sostenible, justo y solidario

angel blanqui

Os invito a leer la siguiente entrevista que me han hecho para analizar y resumir los primeros 20 años de Mediterrània que se celebran este año 2013. Es un documento extenso, donde he podido hablar de todo un poco, y ameno. Espero que os guste

ENTREVISTA

Este año 2013 es muy importante para una entidad, Mediterrània, que celebra sus primeros 20 años de existencia. Nació en la ciudad de Tarragona, creció y se mantiene en el tiempo en constante evolución. Tras su nacimiento, se fundó posteriormente la Fundación Mare Terra y más tarde, la Red Internacional de Escritores por la Tierra y la Coordinadora de Entidades de las Comarcas de Tarragona. Las actividades realizadas, y las que aún se mantienen, son muchas y para comentar estas dos décadas de labor en pro del medio ambiente, la cooperación y la justicia social nos acompaña el presidente y fundador de Mediterrània, Ángel Juárez.

Veinte años de la fundación de Mediterrània que nace desde el movimiento vecinal y en el barrio de Riuclar…

Es una satisfacción poder decir de donde hemos nacido, cual es nuestro origen porque no todo el mundo puede decirlo. Creo que es un ejemplo claro de cómo, desde las cotas más minimas y humildes, se puede llegar siempre progresando. Nace en un barrio muy humilde, muy pequeño, y nos tocó luchar contra muchas adversidades y teniéndolo todo en contra menos un elemento que muchos no tuvieron en cuenta, la fuerza humana y la ilusión de todas las personas del barrio que hizo posible que naciera primero la asociación de vecinos y más tarde viese la luz Mediterrània. Y desde el propio movimiento vecinal generamos el nacimiento o colaboramos en generar la creación de otras entidades como la Federación de Asociaciones de Vecinos de Tarragona o la Confederación de toda Catalunya.

No podíamos entender que dentro del movimiento vecinal no existiese ningún grupo ecologista en esta zona donde, ya por aquel entonces, había centrales nucleares, industria química, turismo y todos los elementos que obligaban a tener una entidad como Mediterrània.

Hace dos décadas los conceptos que hoy en día nos son habituales, hablo del medio ambiente, ecología o sustentabilidad, no existían y me imagino que era complicado inculcarlos….

Si. Lo curioso es que nos convertimos, ya como asociación de vecinos,  en el referente de reivindicaciones medioambientales no solo en Tarragona sino de toda la provincia y en muchos casos también en Catalunya. Cuando había un tema a denunciar estábamos ahí y en ese punto se creó Mediterrània. Y estuvimos muchos años siendo punta de lanza de todos aquellos temas de denuncia ciudadana. En grandes reivindicaciones de esta ciudad, como lo relacionado con el transporte de mercancías peligrosas por las calles del centro, yo aparecía como presidente de la asociación de vecinos y no como Mediterrània porqué esta entidad ni siquiera había nacido. Nos pasó también cuando se reivindicó la canalización de la riera de Riuclar que afectaba a todo un polígono entero y donde tuvimos que hablar con varios ayuntamientos, con la Agencia Catalana del Agua o con la Diputación. Reivindicábamos luchando contra verdaderos gigantes y lo hacíamos desde un barrio humilde. Por eso es lógico que naciese Mediterrània, amparada por la asociación de vecinos y la propia federación, con tanta fuerza como lo hizo.

Uno de los primeros cursos científicos que realizamos.

Uno de los primeros cursos científicos que realizamos.

Vamos al año 1993 y hablamos de dos eventos muy importantes para Mediterrània. Me refiero a la Trobada del Medi Ambient y al Curso Científico.

Así nace, con estos dos elementos. La educación ambiental en diferentes ámbitos escolares y también en la vertiente científica. Fuimos pioneros en toda España, y quizás también en Europa, en empezar a hacer cursos con créditos libres con la universidad. Siempre hemos pensado que las universidades son muy elitistas y que hay una parte de la sociedad muy interesada en conocer más a fondo ciertas actividades docentes. Rompimos con la tendencia y logramos empezar haciendo tres cursos a la vez, con más de 150 alumnos, en su primera edición. Y lo complementamos con la Trobada del Medi Ambient que reunió a más de 100.000 personas comprobando que aquello funcionaba. Con la feria y el curso nació realmente esta entidad que cubrió un vacio importante porque en Tarragona no había nadie que se dedicase a temas de ecología y medio ambiente.

Con toda esta implicación social se puede decir que nace en Tarragona y para Tarragona porque siempre se ha buscado esa implicación social y una máxima complicidad…

Esa era nuestra idea. Desde Tarragona abrirnos al mundo. Para los cursos nos venían técnicos de muchos puntos de España y representantes de muchos ayuntamientos. También recuerdo que en aquella época se estaban empezando a formar los Mossos d’Esquadra y que nos enviaban a cuarenta o cincuenta agentes de este cuerpo para que se formaran en nuestros cursos. Al poco tiempo de empezar salió en Catalunya la nueva Ley de Residuos que fue pionera en todo el estado español y evidenció que en aquellos momentos todo se ponía a caminar al mismo tiempo para generar, desde nuestra entidad, desde las administraciones y otros sectores todo el ámbito del medio ambiente.

Vimos rápidamente que era difícil hacer cambiar el chip a las personas más mayores y es por eso que nos centramos en crear actividades de educación ambiental en las escuelas e institutos porqué eran las nuevas generaciones las que tenían que heredar la concienciación y el respeto por el medio ambiente y el entorno más inmediato. Empezamos con las tres R: Reducción Reutilización y Reciclaje, en aquel momento era como hablar en chino. Ahora lo vemos como algo del pasado y tenemos una generación mucho más concienciada.

La concienciación es muy importante y ha sido un caballo de batalla de Mediterrània. El otro campo de actuación ha sido todo aquello relacionado con las denuncias por vertidos, por delitos medioambientales. ¿Imagino que es una labor mucho más complicada y delicada?

Jamás hemos creído que pegando con el mazo las cosas cambian pero también hemos tenido claro que si no hay presión sobre las empresas que cometen los delitos y no se les sanciona económicamente tampoco pueden cambiar las cosas. En nuestros inicios nos dijeron que éramos muy duros por denunciar vertidos al mar o a los ríos, por poner contra las cuerdas a quienes maltrataban el medio ambiente pero no había nadie más que hiciese nuestra labor.

Cuando se aprobó la Ley de Delitos Ecológicos todo cambió porqué se sentaba en el banquillo a personas y empresas que hasta entonces pasaban de todo impunemente. Ha sido una trayectoria intensa de lucha y muy especialmente con todo lo relacionado con el río Francolí que tanto representa para nosotros. Nadie nos podrá negar que llevamos dos décadas, casi dos generaciones, trabajando para conseguir que nuestro río tenga vida.

¿Crees que Mediterrània ha sido en algún momento molesta, por su labor de denuncia, para algunos gobiernos o empresas?

No hay duda. De hecho aún seguimos siendo molestos y quizás esa sea la garantía y nuestro propio orgullo para evidenciar que nuestra entidad no está domesticada ni sometida ante nadie. Hemos intentado siempre autofinanciarnos lo máximo posible y hemos sufrido, y lo sufrimos aun, el boicot de algún medio de comunicación local, que se inició hace más de diez años, y que les lleva a no hablar de nosotros aunque generemos información muy útil para la sociedad. No es ético ni moral. Y dudo hasta que sea legal secuestrar una voz, la nuestra, de esta manera. Todo tiene un precio.

Este año, para conmemorar los 20 años de Mediterrània, se ha elaborado un comic, a cago del dibujante J.M.M Albiol de Riuclar, que es un documento gracioso y al mismo tiempo histórico…

Hemos intentado darle un aire de humor y de interés para contar en formato gráfico estos veinte años. Aposté por Albiol porqué es el ejemplo caro de un joven que se cría en Riuclar y va creciendo como persona y profesionalmente para llegar mucho más lejos. Estamos muy contentos con el resultado final. Es un gran comic que estamos regalando a todos los que nos lo piden.

Veinte años dan para mucho y hay momentos muy importantes. Uno de ellos es el nacimiento de la Fundación Mare Terra. ¿Qué supone este momento exactamente en el recorrido de estas dos décadas?

Quisimos separar las líneas de trabajo para tener a Mediterrània como entidad más reivindicativa y dedicar la fundación a la vertiente más social, la de la cultura, los Premios Ones y, posteriormente, la generación de alianzas con personas comprometidas para luchar por un mundo más justo y solidario. No quisimos dejar fuera de la lucha a todo un sector cultural que lo forman millones de personas a quien había de implicar en todo momento. Y apostamos por la creación de la Fundación Mare Terra que, de hecho, tiene cada vez más protagonismo.

De hecho, hablar de la Fundación Mare Terra es hablar de cooperación internacional. Antes decíamos que se nace en Tarragona para Tarragona pero posteriormente la acción se extiende a todo el mundo. Se ha hecho, y se sigue haciendo, cooperación en más de quince países…

El accidente de Chernóbil puso en evidencia que en temas medioambientales no hay fronteras y que se deben buscar alianzas internacionales para luchar por temas comunes. Y así fue como empezamos a llevar a varios países la lucha por temas que afectan a todo el planeta. Tenemos un protagonismo muy fuerte en la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), hace poco hicimos un taller sobre educación ambiental muy importante en Corea y a todo ello le sumamos todos los proyectos de cooperación realizados en una quincena de países de Latinoamérica y África.

De alguna forma, nosotros inventamos la palabra “ecología social” por nuestros propios orígenes, porque se puede ser ecologista y estar luchando desde el ámbito vecinal. Ahora, con la crisis que padecemos, hay un pequeño parón en los proyectos de cooperación pero los proyectos siguen haciéndose. Se realizan de otra forma, sin dinero pero con el factor humano, haciendo de intermediarios con los ayuntamientos de las zonas necesitadas, sobre todo en Centroamérica, donde conseguimos que haya contrapartes que gestionan los mismos proyectos.

Firma del convencio para el Premio Hispanoamerican de Poesía Ernesto Cardenal, en México.

Firma del convenio para el Premio Hispanoamericano de Poesía Ernesto Cardenal, en México.

La unión para luchar desde todos los ámbitos posibles por la mejora de la tierra se llama RIET, la Red Internacional de Escritores por la Tierra. Nace en 2006 con dos protagonistas especiales, Ángel Juárez y Ernesto Cardenal, y se consolida y crece con la suma de muchas otras personas. ¿Qué es la RIET hoy en día?

Me atrevo a decir que la RIET es la única red comprometida que existe en el planeta. Hay muchas otras redes pero están todas especializadas en sectores concretos mientras que la RIET aglutina a periodistas, naturalistas, científicos, músicos, cantantes, naturalistas, a más de 600 personas de todo el mundo y de todas las profesiones. El compromiso de todos sus miembros es el de la lucha, a través de la palabra, a favor de la tierra y en contra de la mortalidad infantil, las desigualdades sociales, los negocios de las multinacionales que perjudican a millones de personas, que luchan contra el cambio climático…

La Red Internacional de Escritores por la Tierra es una herramienta de lucha contra todos aquellos gigantes a los que hay que derrotar, los gobiernos que violan la defensa de los derechos universales, aquellos estamentos que abusan permanentemente de los demás.

Hasta ahora hemos celebrado seis Encuentros de Escritores en México, Nicaragua, El Salvador y España. El quinto lo hicimos aquí, en nuestra querida Tarragona. Era una asignatura pendiente y la realizamos con un completo éxito, con la llegada de invitados de muchos países y la implicación de la sociedad.

De forma paralela al nacimiento de la RIET, se crea también, para un ámbito más local, la Coordinadora de Entidades de las Comarcas de Tarragona que, tras crecer de manera constante y consolidarse, se ha convertido, en cierta manera en una plataforma que hay que tener muy en cuenta…

La CECT nace de la necesidad de no alejarnos, aunque sigamos trabajando en un plano más internacional, de nuestras bases sociales y de la esencia inicial de Mare Terra y Mediterrània. Por este motivo nos implicamos y hace seis o siete años empecé a llamar a mis antiguos compañeros del movimiento vecinal con quienes creamos la Coordinadora.

Teniendo a la CECT, no perdemos el norte y sabemos en todo momento qué problemas hay en nuestro entorno más inmediato, que necesidades tienen las familias más cercanas. En la Coordinadora hay máxima diversidad, desde la asociación de Botiguers de Tarragona, que son los últimos que han entrado, hasta entidades de defensa de mujeres con riesgo de exclusión social, de personas que han salido de la cárcel o que sufren dependencia a las drogas o al alcohol, asociaciones de vecinos, colectivos de inmigrantes…

De momento no hemos tenido ayuda en nada. Y cuando digo en nada es nada. No hemos recibido ni un euro pero sin embargo nos vamos fortaleciendo.

Este año, con el vigésimo aniversario de Mediterrània, hay una gran colección de imágenes que son interesantes. Pero hay una que salido en todos los medios y es la del momento en que le entregas al alcalde de Tarragona, Josep Fèlix Ballesteros, en la gala de los Premios Ones, un ejemplar de la foca monje que es el símbolo de la entidad…

Pues la entrega de la estatua de alabastro de la foca monje, que es nuestra mascota y se llama Peluso, responde a la voluntad de agradecer al alcalde su decisión para que los Premios Ones sean patrimonio de la ciudad y a partir del próximo año los coorganizemos entre Mare Terra Fundación Mediterrània y el Ayuntamiento de Tarragona. Entonces, creo que cuando lleguen al despacho de alcaldía los invitados para saludar al alcalde, deben ver a nuestra foca de la misma manera que hay otros elementos similares.

La patrimonialidad de los Premios Ones es muy importante por la labor generada hasta ahora y por toda aquella que vendrá. Uno de los puntos de encuentro más importantes ahora es la famosa Escola de Natura Francolí, al final del parque fluvial del mismo nombre…

Yo creo mucho en la sostenibilidad que creo que es la clave para no caer en todo en la vida. No me gusta ir detrás de las personas para demostrar el trabajo hecho porque creo que es evidente la labor realizada. Y en este sentido, me gusta ver que se hacen ahora esfuerzos para poner en nuestras manos la posibilidad de seguir con la labor social y en este caso la Escola de Natura es un elemento imprescindible.

Si hace veinte años que estamos haciendo talleres y salidas, actividades de educación ambiental y otras acciones relacionadas con el medio ambiente, es muy lógico que tengamos este espacio llamado Escola de Natura en un terreno cedido por el ayuntamiento y gestionado por nosotros.

Para acabar, Ángel, transcurridos veinte años. ¿Qué se divisa hora en el horizonte?

Nosotros en temas ecológicos funcionamos muy bien. El hecho de tener solo entre un 10 y un 15 por ciento de nuestro presupuesto derivado de subvenciones, porque el resto es todo a través de convenios privados, nos ayuda a no caer como han caído otras fundaciones o entidades.

El futuro es tener la oportunidad, dentro de esta gran crisis, de cambiar, renovar e innovar, reinventarse en definitiva. Esta aventura tan fascinante empezó en Riuclar hace 20 años y el camino solo acaba de comenzar.

¿Hay vida después de la Roja?

Estos no son tiempos de definirse políticamente, de críticas gratuitas o de falsos discursos. Ahora toca sensibilizarnos con los más débiles de nuestra sociedad y al mismo tiempo recordar que se han debilitado, en muchas ocasiones, por pésimas políticas de los gobernantes de turno. Esta maldita crisis que estamos sufriendo la amplia mayoría, formada por trabajadores, desempleados y personas sin prestación, nos ha dibujado un perfil de ciudadano que asusta. Los jubilados viven peor que nunca con una pensión congelada, los parados tienen cada vez menos oportunidades de conseguir nuevos empleos y aquellos que ya no tienen ni el derecho a paro, deben vivir del aire porque no se pueden acoger a ninguna prestación social.

Todo ello gracias a un gobierno de izquierdas que, en teoría, lucha por las políticas sociales. Y como dije al principio del artículo que no hay que definirse políticamente, golpeo también a las derechas recordándoles que, en caso de gobernar, no conseguirían mejorar mucho una situación agravada durante de años por culpa de todos los partidos. Ellos han hablado alto y claro de épocas de bonanza para comentar, en voz baja y con la boca pequeña, que había crisis. Nos han hecho inflado el globo de la felicidad y después nos lo han pinchado dejándonos, como si fuésemos niños, llorando en una esquina sin saber el porqué.

Gracias a Dios que existe la Roja, nuestra selección española, que permite acabar con la crisis. Fijaos bien. Mientras España esté viva en el Mundial de Suráfrica no habrá problemas económicos para llegar a final de mes o para pagar la hipoteca. Todo será perfecto. Zapatero tiene suerte hasta en esto, en el hecho que si hay futbol la gente no piensa y la roja le está echando un buen cable al presidente.

Los mileuristas, los que no llegan a esa cifra o aquellos que la multiplican por cuatro, seis o diez, han hecho una pausa en sus vidas gracias a los jugadores de la selección que, en caso de ganar el Mundial, serán premiados con una cifra vergonzosa, 14 millones de euros, que no se destinaran, por ejemplo, a los parados sin subsidio. No hay dinero para lo que no se quiere y sobra para algunas causas más banales. 

Es preocupante ver como las parejas se separan a diario, cada día en mayor numero, porque se acaba la felicidad cuando realmente lo que causa las roturas sentimentales es la propia crisis que pone contra las cuerdas a aquellos que sabían vivir gastando y no saben sobrevivir sin el poderoso caballero, don dinero. El amor y la pobreza están reñidos.

Algunos también seguimos preocupados por el recorte que el Tribunal Constitucional ha hecho al Estatut de Catalunya pero mientras se pide que la gente cuelgue en los balcones la Senyera en señal de protesta, los vemos todos repletos de banderas españolas apoyando a la selección. No estoy mezclando temas, ni confundiendo churras con merinas. Hablo de sentimientos que se notan y son normales para aquellos, como es mi caso, que aun habiendo nacido fuera de Catalunya nos consideramos catalanes y no entendemos ni el sentimiento radical de independencia de algunos ni la radicalidad anti catalanista de otros, los miembros del Constitucional que han desmenuzado el documento votado en su día en el Parlament para instaurar, aun mas en todo el estado, el miedo hacia Catalalunya.

Para algunos somos el monstruo a combatir. Somos aquellos que no quieren rendir las actuales cuentas al estado porque somos conscientes que lo que damos, en concepto solidario hacia otras autonomías, no se corresponde con los que recibimos. Y esta evidencia tan real la califican como “insolidaridad” masacrándonos sin tregua. Hace falta aplicar mucho más el sentido común y la tolerancia para conseguir que la Justicia Social impere y triunfe pero nos será muy difícil extender este discurso de momento. Tendremos que esperar al final del Mundial para despertarnos de este falso sueño que nos devolverá a las catacumbas económicas en las que estamos inmersos. Si, señores, después de la Roja hay vida aunque esa vida sea triste y complicada en muchos aspectos.

Roque Dalton, persona vital y poeta del pueblo

Leyendo el Manifiesto con el escritor Ernesto Cardenal y el Alcalde de Santa Tecla, Oscar Ortíz

Entre avión y avión, durante las largas esperas en los aeropuertos o en los inacabables viajes que se prolongan horas y horas, tengo tiempo de pensar en muchas cosas, de escribir,  ordenas ideas y memorizar momentos ya vividos. 

Y ha sido memorizando situaciones cuando me he acordado de un momento importante. Sucedió hace dos años en La Habana. El compañero de la RIET y Ministro de Cultura de Cuba, Abel Prieto, me animó a organizar, a través de la Red Internacional de Escritores por la Tierra, un homenaje al poeta Roque Dalton. Desde la capital cubana llamé a Ernesto Cardenal para comentar la propuesta de Abel y la aceptó con placer.

En aquel momento ya era consciente que organizar ese homenaje seria una ardua tarea porque el gobierno de El Salvador era de derechas y había vetado las lecturas de Roque Dalton, asesinado hace ahora 35 años y silenciado desde hace décadas.

Aún con los problemas que os comento, siempre estuvo en mi mente buscar una oportunidad para hacer el homenaje y esta oportunidad ha llegado ahora y gracias al cambio de gobierno salvadoreño y a unas condiciones diferentes que han propiciado la posibilidad de realizarlo. Desgraciadamente uno de los responsables del asesinato de Dalton ocupa un importante cargo en la dirección del gobierno actual pero el homenaje ha sido todo un éxito y ha servido para recordar la calidad humana y literaria de Roque.

La RIET se ha convertido en el único referente porque la familia había desautorizado cualquier homenaje mientras el anterior gobierno estuviese al poder. Nosotros hemos conseguido el permiso familiar y entre la alcaldía de Santa Tecla y la Red de Escritores se ha hecho justicia. Lógicamente hemos tenido una doble responsabilidad para conseguir que el homenaje saliese bien porque, si ya era complicado organizarlo, imaginaos cuantas miradas atentas teníamos a nuestro alrededor reclamando que todo funcionase sin problemas.

Debo confesar que desconocía la figura de Roque Dalton y este hecho, consciente de la petición de Abel Prieto que acepté con sumo placer, me hizo pensar en todas aquellas personas, tantas y tantas, que han luchado por unos valores que la mayoría desconocemos y que son dignos de un homenaje. Tendríamos que hacerlos constantemente como en el caso de Roque. Porque no se trata de un poeta más. Me he dado cuentas mientras accedía a su vida y obra y comprobaba que se trata de un personaje entrañable. A parte de su sensibilidad y de sus poemas siempre vitales y los cantos a la vida que realizaba constantemente, Roque fue una persona fiel a sus ideas y coherente con él mismo.

Quizás por este motivo, por su fidelidad y coherencia, sus compañeros de revolución lo asesinaron injustamente. Ahora hemos conseguido que este de nuevo vivo y presente desde su forzada ausencia. Su figura y sus valores nos han servido para reclamar, durante sus jornadas de homenaje, una mayor justicia social para conseguir que esa vitalidad que Roque desprendía se haga presente en todo el mundo y no solo en algunas partes.

Gracias a Roque, o con Roque como excusa, hemos abierto un dialogo que ha permitido reclamar la creación de un Tribunal Internacional para controlar y sancionar los delitos ecológicos. Pero atención, sancionar a quien contamina es justo como también lo es juzgar y condenar a los que asesinan impunemente. Lo más triste del caso es que hayamos tenido que hacer la demanda en unas jornadas dedicadas a una gran persona y excelente poeta que fue asesinado sin razón ni motivo que tenga explicación o perdón.

Permitidme que acabe citando un fragmento de una de sus poesías. Dice así:

Cuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombre porque se detendría la muerte y el reposo. Tu voz, que es la campana de los cinco sentidos, sería el tenue faro buscando por mi niebla. Cuando sepas que he muerto di sílabas extrañas. Pronuncia flor, abeja, lágrima, pan, tormenta. No dejes que tus labios hallen mis once letras.

Este artículo se ha publicado en ecoticias.com y en Cambio 16, dos medios en los que colaboro como columnista de opinión.