Archivo de la etiqueta: latinoamerica

Se recoge lo que se siembra

El asesino de Oslo, autor de casi un centenar de víctimas en la capital noruega y en la isla de Utoya, no estaba solo. Anders Behring Breivik contaba con una legión de enfermos como él, un rebaño de racistas y xenófobos, radicales alimentados por la intolerancia. Una hora antes de iniciar su matanza envió un mismo mensaje a sus más de 1.500 seguidores del Facebook anunciando la acción que nadie denunció a la policía para evitarla.

Y aquí comprobé que hay público para todo, hasta para las masacres donde se acaba con la vida de personas inocentes gracias al silencio de otras personas que se creen en el derecho de decidir quién merece vivir y quien debe perecer. La justicia de Noruega debería condenar, además de al autor material, a todos y cada uno de los 1.500 cómplices de la tragedia que se cruzaron de brazos.

Ellos caminan por la senda del fanatismo más sectario, a contra corriente de nuestro mundo que es cada día más multicultural y diverso. Porque el presente ya nos dibuja el futuro más cercano, una época en la que, en países como el nuestro, ya hay más emigrantes que inmigrantes. En un estado devastado por el paro y hundido en una crisis jamás vivida antes, quienes criticaban la llegada de personas de otros países están ya cruzando fronteras y atravesando océanos y mares en busca de trabajo.

Alemania es la frontera más cercana, Latinoamérica el objetivo de muchos otros. Nuestros empresarios han visto la oportunidad de ganar dinero en Argentina, Brasil y otros países de las mismas Américas que apostaron en su día por una España donde se vivía con la bonanza y la ceguera, síntomas del ganar dinero fácil sin querer pensar y ver el futuro más próximo.

Ese Carpe Diem mal aplicado, traducido en estirar más el brazo que la manga, nos ha condenado a acabar poniendo la mano para pedir al precio que sea aquello que antes muchos habían despreciado, un simple trabajo. Nos reíamos del trato humillante al que era sometido el trabajador inmigrante Machu Pichu en la serie Aída conscientes que existían casos reales pero ignorantes de los cambios que da la vida y que pueden llevar a un cambio de papeles jamás imaginado. Ahora somos todos iguales, ciudadanos sin trabajo que aceptaran el empleo que toque y al precio que toque, que lucharan por conseguir el puesto y harán cola.

Ante la pobreza que nos rodea imaginamos la que han vivido, y aun viven, los inmigrantes a quienes antes, por estatus, veíamos como otra casta, otra gente de otro mundo aislado del nuestro. Ahora los entendemos, ahora que vemos como se van y regresan a sus países que abandonaron para buscar una vida mejor, ahora que seriamos capaces de hablarles con igualdad y solidarizarnos sin más.

Solo cuando uno ve las barbas de su vecino pelar, pone las suyas a remojar. Somos tan kamikazes gobernando nuestras vidas que alzamos el vuelo sin saber hasta dónde llegaremos y nos estrellamos una y otra vez sin aprender la lección de vuelo. Si queremos aprender, debemos antes enseñar y tener claro que, cuanto más numerosas son las cosas para aprender, menos tiempo nos queda para hacerlas.

Y en ese espacio, guste o no guste y conste que a mí me encanta, deberemos convivir con todas las culturas y razas. El concepto de ciudades cosmopolitas donde hay mil colores y mil procedencias, caso París, Londres o Nueva York, es ya nuestra realidad. Como dice la canción del vasco Tontxu: somos de colores, no tenemos ni nombre. Pero todos tenemos algo que por la noche se esconde, un gran sol dorado.

Anuncios

Encuentro o fiesta, todo es diversión.

5412_1143253233656_1597231622_30359012_2319673_n

A esto se le llama podes de convocatoria

Ahora que todavía tengo los músculos del cuerpo resentidos, tras las trece horas que duró el primer encuentro latino que organizamos en Salou, quiero compartir las emociones vividas el sábado con vosotros. Es una mezcla de sentimientos que nace por la mañana, con los nervios por lo que teníamos por delante, sigue al mediodía con la adrenalina a tope sabiendo la importancia del reto que nos habíamos planteado y acaba por la noche, con las ganas de llorar de alegría pero también por haber resistido las emociones anteriores. Lo conseguimos!

Nos habíamos planteado llenar la Plaza de las Comunidades de Salou con 10.000 persones y superamos de calle esa cifra. Habíamos dejado atrás los fantasmas, las dudas, los hechos invisibles que solo vives en primera persona y que nadie nota aunque recorran tu piel vertiginosamente.

Uno sabe y tiene asumido que, con tanta gente, es fácil que alguien pueda poner en peligro una celebración de este tipo. A veces sucede, que alguien bebe un poca más de la cuenta y pone el fin a a una buena jornada. Pero esto no nos sucedió. Todo el mundo tuvo un comportamiento ejemplar, de primera.

 IMG_1457

La plaza se llenó de gente de buena mañana y reventó por la noche. El encuentro latino unió a gentes de todos los países latinoamericanos que se hermanaron con los turistas residentes en Salou, procedentes de toda Europa y media España, y con nosotros, los catalanes.  

Yo me siento catalán. Tengo aquí mi familia, casi toda mi vida y muchas emociones vividas, demasiadas para negar, ni quiero hacerlo, esta evidencia. Los que llegan aquí, parte de estas personas latinas, también son de aquí, son lo que llamamos “nous catalans”, son aquellos que deben aprender las costumbres y tradiciones de nuestra tierra pero manteniendo sus raíces, sus identidades. Nosotros también tenemos que nutrirnos de ellos. Debemos absorber parte de su cultura para enriquecernos como personas. La realidad es esta y se llama globalización multicultural.

El sábado saboreé por primera vez el agua de panela con limón y tomé de postres un cholado y un raspado. A quien me lo ofreció le recomendé que pruebe productos de nuestra tierra como los calçots, la botifarra o la coca en recapte. Creo que este intercambio enriquece mucho y si encima se produce en la cocina, qué os voy a decir. Aprender y enseñar, mejorar y crecer personalmente. No hay segundas lecturas.

Los políticos deben ser los primeros en tomar ejemplo de los que os comento. Tienen que conocer a las persones que llegan a sus ciudades y están obligados a ser los embajadores de sus municipios para lograr la tan esperada integración. La ayuda de los ayuntamientos no debe limitarse únicamente a aportar infraestructuras y cosas materiales. Hace falta el factor humano como primer síntoma de apoyo.

Ya somos muchos los que lo tenemos claro. Somos muchos los que no nos tiramos atrás, los que implicamos cada vez a más gente en nuestros proyectos, gente de todos los países, de todos los rincones del mundo. La del sábado era la primera actividad de masas que organizábamos desde la Coordinadora d’Entitats del Camp de Tarragona. Demostramos a la sociedad que con la suma de esfuerzos todo es posible. Y de paso entendimos que estamos preparados para seguir organizando mas actos. Preparados y al mismo tiempo obligados a seguir. Nuestra sociedad se lo merece, ellos lo necesitan y nosotros lo deseamos.