Especies emblemáticas, el lobo

loboiberico

El trabajo de conservación de las diferentes especies de animales situadas al borde de la extinción cumple casi cuatro décadas. Sin duda era necesaria la creación de planes específicos para cada una de las especies a las que se les dio el nombre de emblemáticas, entre ellas el oso pardo, águila imperial, lince, cigüeña negra, quebrantahuesos o el maltratado lobo.

Gracias al trabajo del inolvidable Félix Rodríguez de la Fuente, comenzó a cambiar la realidad de estas especies, muchas de ellas consideradas hasta entonces alimañas. La legislación tomo parte y comenzaron ha promulgarse leyes  de protección que posibilitaron el trabajo necesario de recuperación de estas especies.

Pero todavía hoy quedan los vestigios de una realidad diferente a la actual, y me refiero a un pasado incrustado en la mentalidad de algunas personas que piensan que estos animales no sirven para nada y que si desaparecen sería lo mejor que podría pasar.

El lobo supone un claro ejemplo de esta secuela, el androcentrismo, capaz de hacer desaparecer al resto de seres vivos que en apariencia no le sirven de nada. Las poblaciones de lobo, padecen bajas por causas naturales: accidentes, inanición, luchas con otros lobos, o enfermedades. Aunque, la principal causa de mortalidad que afecta a esta especie son las bajas provocadas por la acción humana. En la Península Ibérica, está permitida su caza en dos grandes regiones como Castilla y León y Galicia, precisamente las zonas donde su presencia es la más correcta, en cuanto a número y poblaciones. Lamentablemente muchos lobos son abatidos ilegalmente. El furtivismo supone un 40% de la mortalidad total, pudiendo alcanzar hasta el 87% . A su vez cepos y lazos, la retirada de camadas o el uso de venenos generan  importantes pérdidas.

La presencia del lobo en los ecosistemas a los que pertenece se ha demostrado claramente necesaria para el mantenimiento del equilibrio de estos, constituyendo lo que se conoce como una especie clave, cuya desaparición acarrea serios desequilibrios en los ecosistemas de los cuales ha desaparecido.  Por este motivo existen poblaciones de ungulados, como jabalíes, ciervos o cabra montes, que provocan serios daños a la agricultura o padecen enfermedades que aumentan su problemática debido al gran número de individuos afectados y capaces de transmitir la enfermedad.

Ahora es precisamente cuando nos encontramos en una situación que como poco podría describir como peculiar, ya que esta especie protegida en algunas zonas de España, también se esta cazando en zonas donde supuestamente esta protegida. Incluso se han dado casos donde la muerte ha sido provocada en un Parque Nacional como es Picos de Europa, un lugar que precisamente se debería destacar por la protección y conservación de la vida salvaje.

Pero el lobo siempre ha sido la punta de espada que ha pinchado incluso sin estar afilada. La persecución de esta especie por parte del hombre, ha quedado no solamente latente en los vestigios arquitectónicos, como las trampas para lobos, si no también en las mentes de algunas personas que siguen viendo al lobo como la causa de todos sus males.

Después de tantos años de estudio y supuesta protección, se sigue sin hacer caso a los expertos que están indicando desde hace tiempo como proteger al lobo y sobre todo hacerlo compatible con la ganadería tradicional. El ataque del lobo al ganado es evitable en un alto porcentaje si se tiene en cuenta los consejos y prácticas diseñadas con esta finalidad, y sobre todo es necesario que los responsables políticos den las herramientas necesarias a expertos y ganaderos para que se acabe de una vez con la injustificada persecución de este animal.

Ángel Juárez Almendros

Presidente de Mare Terra Fundación Mediterrània y de la Red Internacional de Escritores por la Tierra.

Encuentro con las palabras

libroangel

He escogido este título porqué en esta ocasión mi artículo abarca ambos conceptos. Lo escribo desde mi hotel en Xalapa, México, donde paso unos días para cerrar un tema muy importante para el mundo de las letras. Hablo del futuro Premio Hispanoamericano de Poesía Ernesto Cardenal que estamos creando conjuntamente entre Mare Terra Fundación Mediterrània y la Universidad Veracruzana.

El pasado mes de febrero ya anunciamos oficialmente que este evento concurso era una realidad y estos días, en tierras mexicanas, estamos ultimando todos los detalles. Por cierto que Xalapa acoge ahora su Feria Internacional del Libro, a la que me han invitado a participar, y que es un evento de repercusión internacional. Es un placer ver como las calles se inundan de páginas escritas, palabras que alimentan al lector y libros que enriquecen a las personas y decoran, dicho sea de paso y en tono poético, nuestras bibliotecas interiores donde guardamos lo mejor de lo leído.

Llego a México procedente de El Salvador. Como habréis ido leyendo, hemos celebrado en el municipio de Santa Tecla el VI Encuentro de Escritores por la Tierra. Decenas de escritores y poetas, también músicos y personas de muchos otros oficios relacionados con las artes, han asistido a este evento que ha sido un éxito de público. Como Presidente de la Red Internacional de Escritores por la Tierra me siento orgulloso de haber podido rendir homenaje, en el marco de este Encuentro, a dos personas que llevan toda la vida trabajando por el medio ambiente y el desarrollo social a través de la cultura y la sostenibilidad.

Uno es Óscar Ortiz, alcalde de Santa Tecla, que ha dado un giro radical a este municipio potenciando la cultura, la educación y el equilibrio social de la población convirtiéndose en un ejemplo de gestor al cual se debe seguir por sus buenas políticas. El otro es Manuel Obregón, músico y Ministro de Cultura de Costa Rica, por su trayectoria como compositor comprometido con la naturaleza y los espacios naturales que nos regala nuestro planeta pero también por aplicar, desde la vertiente política, acciones que permiten hacer llegar la cultura a todas los rincones de su país y a todos sus habitantes. Oscar y Manuel estén en la Red de Escritores por la Tierra desde sus inicios y creo que el reconocimiento que les hemos hecho tenia, con motivos suficientes, su razón de ser.

En el mismo marco del VI Encuentro se anunció, lo hizo Óscar Ortiz, que a partir de ahora y con carácter anual, el municipio de Santa Tecla tendrá su Semana Internacional de la Cultura y matizando, lo que nos honra a los que formamos parte de ella, que se contará como figura clave para su realización con la Red Internacional de Escritores por la Tierra. En este municipio salvadoreño que tanto amo he tenido igualmente la ocasión de presentar mi último libro “Tejiendo lunas”. El acto fue ameno y compartí escena con otros grandes poetas como el mexicano José Luis Rivas y diversos autores locales.

Como podéis ver, los últimos días han sido frenéticos, intensos y apasionantes en cuanto a la creación literaria y cultural se refiere. Y gracias a estos momentos sigo adelante, y muy satisfecho, una labor que empecé hace más de seis años en Solentimame, con mi amigo Ernesto Cardenal, que se ha ido consolidando. La Red de Escritores por la Tierra avanza a grandes pasos con la palabra como elemento de diálogo y aumentando su fuerza y el número de miembros activos. Gracias a todos los que lo hacen posible y especialmente a los que apuestan por nosotros para compartir sus escenarios más cercanos, sus calles y sus ciudades.

Ángel Juárez Almendros

Presidente de la Red Internacional de Escritores por la Tierra y de Mare Terra Fundación Mediterrània.

La Infanta, la “casta” y el pueblo que dice basta

estamos hartos

No se llama Alicia ni esto es el país de las Maravillas. Se llama Cristina y formaparte del país de la pandereta. Lo que sucede en España parece de cuento, de ciencia ficción, algo que no te acabas de creer cuando diariamente tienes que oír por televisión y leer por internet los casos de corrupción y desfalco que nos acechan por culpa de unos pocos y afectan a todos.

La imputación de la Infanta Cristina en el caso Nóos podría ser el colofón final de un fraude tan real como “Real” que nos tendría que haber descolocado a todos pero que sin embargo, y ahí radica la vergüenza que nos hacen pasar al pueblo nuestros representantes, nos ha parecido algo casi natural. Y seguramente que, lejos de ser el colofón final, será la puntita del iceberg y el juez Castro ampliará el listado de presuntos mangantes y chorizos.

Poco nos podíamos pensar que se imputaría a Doña Cristina de Borbón. Sobre todo teniendo en cuenta que en nuestro país la Casa Real parece ser intocable. Algo curioso también si partimos de la base que nadie nos preguntó jamás si deseábamos una monarquía parlamentaria como la que tenemos o preferíamos, por ejemplo, otra república. Nadie votó a los Borbones quienes además de manejar cifras ingentes de dinero, en no sabemos qué, están blindados. Y nadie puede saber cuánto dinero nos cuestan a todos los españoles porqué ellos, que son los que tienen acceso a cualquier información sobre nuestras vidas y que son la máxima representación jerárquica del país, no están obligados a dar ninguna explicación.

¿Cómo nos debemos sentir si aquellos que deben velar para que tengamos nuestros derechos y nadie nos robe son los primeros en estar imputados por presunta corrupción?  A esta pregunta se le suman tantas otras que al final uno se pierde ante esta colección de incomprensiones. En España ya tenemos a más de 3.000 representantes de la clase política imputados por corrupción en casos escandalosos que lo único que consiguen es separar más a esta clase de la sociedad. Ya no se confía en ellos. ¡No se puede confiar! ¡No nos dan motivos!

Nuestros políticos ya no tienen capacidad para cambiar nada porque desconocen las realidades de los problemas de la mayoría. No luchan al lado de los desahuciados, quizás por miedo a lo que les sucedería si asistiesen, ni tampoco intentan solucionar el problema desde sus escaños. Y esa pasividad, más las corrupciones, son motivos suficientes para exigir, gritar, forzar, obligar a toda esta casta de vividores a una regeneración autentica.

Ya nos tienen contra las cuerdas, débiles y hastiados, rebotados e indignados, en pie de guerra. Que acaben de saquear lo que tenían previsto, de robar lo que quieran, y nos dejen levantar cabeza de una vez. Y cuando hayan acabado de jugar sucio y menospreciarnos, y como dice en su último artículo el publicista Risto Mejide, que se larguen porqué sobran, que se callen y dejen de contaminar, que no desanimen más a los ciudadanos. Y si les queda algo de dignidad, que lo devuelvan todo, hasta el último céntimo, y que pidan perdón. Y tras hacerlo, si son capaces, que se vayan sin dejar rastro y para siempre. No los queremos más ni a nuestro lado ni en nuestro país.

Observo, tras cinco años escribiendo artículos vinculados a la crisis, que me resultará muy complicado mi deseo de recoger parte de lo dicho y transformarlo en un libro. Especialmente porque, estando las cosas como están, no acabaremos de protestar en años y seguiré escribiendo sobre el mismo tema en muchas más ocasiones. Lo que más me decepciona no es el retraso que pueda sufrir mi deseo de hacer el libro sino que la culpa la tengan ciertos personajes públicos que se creen los dueños de un país que ni los quiere ni los desea.

Como dice Risto a todos ellos, y lo suscribo: Seguid creyendo que no pasará nada porque así quedará menos para que pase.

Ángel Juárez Almendros

Presidente de Mare Terra Fundación Mediterrània y de la Red Internacional de Escritores por la Tierra.

No calléis vuestras palabras

Hay que dar a la mente nuevos espacios para abrirno al mundo.

Hay que dar a la mente nuevos espacios para abrirnos al mundo.

Los gurús de los números se atrevieron a aventurar la crisis económica pero jamás adivinaron la otra crisis, que nos acecha y es peor aún que la primera, que nos lleva a la deriva moralmente: la crisis de valores.

Ésta no llega sola. Con el cambio de ciclo que se está produciendo en toda la sociedad y que ha reubicado a las personas en sus clases sociales, agrandando la brecha entre la clase baja y la alta para despedazar a la media, vemos escenas jamás pensadas hace tan solo cuatro o cinco años.

Las zonas de restaurantes siempre concurridas antes de la crisis están ahora vacías mientras los mercadillos ambulantes donde se vende ropa y comida, y que antes parecían lugar de encuentro para gente de bajo poder adquisitivo, son ahora las plazas más concurridas por la gran mayoría de la población. En el centro de las ciudades los comercios tradicionales mantienen a parte de sus plantillas de trabajadores que atienden, todos a la vez y con la máxima simpatía, a los clientes que cruzan la puerta dispuestos a gastarse la mitad de la mitad de lo que antes era normal.

Y estas situaciones, vividas tanto por quien vende como para quien compra, porqué ambos sufren la crisis, me lleva a recordar la palabras de Jaime Gil de Biedma en su poema “De vita beata” que empieza hablando de un país ineficiente y acaba anhelando vivir como un noble arruinado entre las ruinas de su inteligencia.

Transportadas las palabras del poeta al contexto actual todo está muy claro bajo mi punto de vista. Debemos enriquecer nuestra mente y nutrir nuestro espíritu ante la pobreza de lo material que no nos debe ahogar como personas. Y por eso es necesario crear, alimentarnos leyendo e intentar ahuyentar las malas sensaciones escribiendo como terapia, escuchando música, paseando por la naturaleza y viviéndola, desconectando de muchas formas. Yo lo hago desde hace mucho tiempo y me funciona, me sirve y me alivia en muchos momentos.

El ejercicio de soltarse, desnudarse y compartir no es fácil pero os garantizo que da muchas satisfacciones. Las primeras a nivel personal porqué compruebas tus capacidades de reflexión. Y después porqué te das cuenta que tus palabras y tu valentía de compartirlas se traducen en un mensaje que otras muchas personas que te leen acaban compartiendo al coincidir con él. Sé que en nuestra actual sociedad, cada vez más insolidaria, es cada vez más difícil que las personas mostremos por fuera aquello que sentimos por dentro pero soy de los que piensa que hay que darse más libertades personales antes de autocensurarnos. No me sirven las excusas de las persones que no quieren escribir porqué creen que lo hacen mal o por el miedo a que otros se rían de ellos. Quiero que volvamos todos a aquellos tiempos de adolescencia donde llenábamos nuestros diarios personales pero que ahora compartamos lo que pensamos desde la madurez de los años.

Hay que ser siempre valientes y atrevernos a decir las cosas como nos salgan. No importa si riman o no, si el lenguaje es el menos adecuado, siempre que nuestras palabras salgan del corazón. Estos días he visto como algunas personas cercanas me mostraban sus poemas que hasta ahora guardaban con mucho secretismo y no compartían con nadie. Y sus palabras me han llegado, me han conmovido por su sinceridad, provocando que les haya reclamado en voz alta que compartan sus pensamientos con el mundo.

Sí. Es cierto como decía antes que uno se desnuda cuando escribe pero no debe temer a nada ante la posibilidad de compartirlo por qué os aseguro que muchas personas que leerán lo que escriben, acabaran compartiéndolo. Escribid todos lo que tenéis dentro, haced esa terapia personal tan urgente y necesaria, dejad a un lado las debilidades y los miedos, las vergüenzas y el pánico al miedo escénico. Aplicad la coherencia moral con vosotros mismos y lanzaos a ese vacío que se acabará llenando de palabras e ideas compartidas. Como dijo el gran Cela en su momento: para escribir sólo hay que tener algo que decir.

¿Os vais a quedar callados?

Ángel Juárez Almendros

Presidente de la Red Internacional de Escritores por la Tierra y de Mare Terra Fundación Mediterrània.

Tráfico de marfil, extinción de nuestra especie

elefante

Hemos banalizado tanto este mundo que ciertas acciones del hombre que ponen en peligro a otras especies animales ya no nos parecen condenables ni las calificamos como salvajadas. La mayoría se han acostumbrado a ver como algo normal, o digamos que hacen la vista gorda sin protestar, que se comercie con el marfil que se extrae de los colmillos de los elefantes o rinocerontes a través de masacres de estos animales.

Se les quita la vida con la máxima brutalidad, poniendo muchas de las especies de elefantes al borde del peligro de extinción o superándolo en muchos casos, para satisfacer unas absurdas necesidades humanas, para los que vinculan el polvo que se obtiene de los colmillos con la potencia sexual, u otras que no tienen base científica pero que intentan, justamente a través de la medicina, justificar el crimen para abastecer los mercados ilegales donde se compra el marfil y sus derivados.

Estos días en Bangkok, durante la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies en Peligro, Fauna Salvaje y Flora (CITES), muchos grupos conservacionistas han instado a las autoridades a prohibir el tráfico de marfil. Han ido más lejos, reuniendo más de un millón de firmas, exigiendo soluciones a este grave problema.

Pero, aún con las demandas y las exigencias, son conscientes de la realidad que pasa, como en otros muchos casos, por una lucha de intereses generados entre los que viven del tráfico ilegal de los colmillos, los que venden o compran y aquellos que lo saben pero lo permiten.

No podemos saber todavía si las presiones de los conservacionistas, y del millón de personas que hemos firmado en su campaña de recogida presentada en Tailandia, tendrán sus efectos y podrá divisarse algún cambio para acabar con las masacres de elefantes y otros animales. Pero se divisa una luz en este oscuro túnel y que se traduce en la presencia de Achim Steiner, el Director ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Debemos tener confianza en él porqué Steiner fue el Director General de la UICN, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, de la cual formo parte como presidente de Mare Terra Fundación Mediterrània. Este hecho, por lo menos para mí, debe ser tenido en cuenta.

Si Steiner mantiene sus ideales, tantas veces defendidos en la UICN, y los consigue aplicar en las Naciones Unidas, se abre un camino de debate inexistente ahora, una vía de diálogo con los gobiernos de los países donde se trafica con el marfil y la futura lucha, que no será fácil ni corta en el tiempo, para poner fin a los intereses creados alrededor de la compra-venta de marfil.

A las injusticias de nuestro planeta hay que ponerle cotas. Al salvajismo hay que cortarle las alas, a las masacres hay que ponerle nombres, responsables y penas de cárcel. Y a los gobiernos que permiten todo esto hay que ponerlos contra las cuerdas. Matando indiscriminadamente a los animales que más tarde o más pronto acabaremos extinguiendo estamos finiquitando también nuestra propia especie, la humana.

Porque, como dijo Gandhi en su momento, un país o un civilización se puede juzgar por la forma en que se trata a sus animales.

Ángel Juárez Almendros

Presidente de Mare Terra Fundación Mediterrània y de la Red Internacional de Escritores por la Tierra.

 

Centroamérica: revoltijo de emociones

Cada persona aparenta aquello que es o lo que quiere que otros crean.

Cada persona aparenta aquello que es o lo que quiere que otros crean.

Escribo este artículo desde tierras centroamericanas donde estas semanas me he reunido con los responsables del ayuntamiento de Santa Tecla, en El Salvador, lugar escogido para la celebración del Sexto Encuentro de Escritores por la Tierra. He tenido además la ocasión de presentar, conjuntamente con los amigos de la Universidad Veracruzana, el futuro Premio Hispanoamericano de Poesía Ernesto Cardenal que entregaremos el próximo año en Solentiname. Y estos días asisto también al Festival de Poesía de Granada, en Nicaragua.

Todo ello me ha llevado a pensar en muchos temas fruto de las vivencias de estos días.  Y he llegado de nuevo a la conclusión que en esta vida te pueden emocionar muchas cosas importantes, traducidas en sentimientos como el amor, pero también otras que en teoría deberíamos despejar de nuestras mentes como situaciones derivadas de las injusticias sociales que siempre son denunciables.

El caso es que, asistiendo a los eventos y fiestas donde me están invitado, a las recepciones de las embajadas y a otros espacios, te encuentras con una serie de personajes que parecen salidos de una novela o de una película de Fellini pero que están ahí, delante de ti, y son reales. Ataviados con trajes sacados del baúl y conservados en alcanfor y con el pelo rebosante de brillantina, destilan a pasado pero salen, como los caracoles al sol, para aparentar de nuevo su imagen de gente adinerada que vive en la cúspide de la pirámide social. Se mantienen intactos y perennes aun con la revolución que azotó a su país y que llevó al gobierno a “las izquierdas”. Es cuando los ves que entiendes especialmente lo que escribió el amigo Ernesto Cardenal en su libro “La revolución perdida”.

Son estos también días en los que de nuevo me he emocionado sin poder contener las lágrimas, y hace tiempo que tenia ausencia de ellas, escuchando en vivo la poesía siempre comprometida del chileno Raúl Zurita, el español Jaime Siles o el brasileño Thiago de Mello. El homenaje realizado a Ernesto Cardenal donde él mismo presentó su poema sobre Moncada y la canción “Si Adelita se fuera con otro”.

El contraste a esa belleza de las palabras lo vives ante ciertos personajes que utilizan otras, como la solidaridad, el cambio climático o el maltrato de género, envueltos en perfume de Chanel, joyas exclusivas y prendas de vestir adquiridas en la Quinta Avenida de Nueva York.

Y es en ese instante cuando compruebas, una vez más, que la escritura y la poesía no debe ser solo de compromiso ya que, aquel que la proclama debe ser coherente con ella. Porque son esos mismos, los que falsean los conceptos que os comentaba, los que maltratan a camareros y empleados del hotel donde se alojan y dan muestras de máxima exquisitez en los menús.

Las vivencias de este viaje me confirman claramente que la humildad, la tolerancia y el gesto de saber escuchar siguen siendo valores que muy pocos han alcanzado. Quizás el verdadero compromiso pasa primero por ese estado de comprensión de la realidad y en el hecho de actuar después en consecuencia.

Ángel Juárez Almendros

Presidente de la Red Internacional de Escritores por la Tierra y Mare Terra Fundación Mediterrània

La entrevista de Néstor, charla entre amigos

mono

Hoy quiero compartir en este espacio, mucho más privado que otros elementos de comunicación que utilizo habitualmente, la conversación que mantuve hace pocos días con mi amigo, periodista y miembro de la Red Internacional de Escritores por la Tierra, Néstor Martínez.

Aprovechando mi viaje de trabajo que me ha llevado hasta El Salvador y Nicaragua, donde me encuentro ahora, viaje que tiene entre otros objetivos el de concretar el futuro Encuentro de Escritores por la Tierra que haremos en la ciudad salvadoreña de Santa Tecla, Néstor me hizo una entrevista para el diario CoLatino donde se interesaba por la marcha de la RIET y por mi trayectoria como poeta. Fue un placer mantener la conversación y responder  a sus preguntas. Espero que os guste.

Entrevista Por Néstor Martínez

Editor Trazos Culturales

[y también miembro de la RIET]

Hace unos días, Ángel Juárez, presidente de la Red Internacional de Escritores por la Tierra, (entre otras vainas), anuncio que venía a El Salvador. Viene a afinar detalles del VI Encuentro de la Red, a celebrarse el próximo abril en Santa Tecla. Así, tras una jornada de reuniones, quedamos en reunirnos en un café para conversar como viejos amigos de confidencias e infidencias, de viajes, de poesía, de amigos y amigas, de la actualidad española, por supuesto, es español. Cerveza, boquitas, amistad, versos, carcajadas… lo publicable está en la respuesta a estas preguntas.

- ¿Qué te trae por El Salvador?

Primero para ver a los amigos y amigas de muchos años. Estamos ya conectando con todo lo que va a ser el equipo de organización de lo que va a ser el VI encuentro de Escritores por la Tierra, que será en Santa Tecla, la contraparte es la Alcaldía de Santa Tecla, y que, vamos, de entrada ya puedo decir que va a ser un completo éxito por toda la parte humana, el equipo tan potente que vamos a tener, y la ilusión que ha generado. Es importante. Cada encuentro tiene su modo de ser, su personalidad, cada país es diferente, y aquí reúne varias cosas que coinciden: una porque uno de los homenajeados es una persona [se refiere al alcalde de Santa Tecla, Óscar Ortiz] que creyó en el proyecto de la Red de Escritores, que fue fundador desde su comienzo, y que no solamente ha hecho todo eso, sino que ha puesto en práctica lo que nosotros creíamos y por lo cual estamos en la Red muchísimas compañeras y compañeros y es a través de la cultura revolucionar una ciudad, él apostó por la palabra, apostó por la cultura, y en estos momentos ha hecho un milagro, un milagro es una pequeña burbuja, en todo lo que es, un ejemplo claro en toda Mesoamérica, en todos los países de que se puede, y se puede a través, precisamente, revolucionando a través de la cultura, de la palabra, de la poesía y todo lo que son las artes, y lo ha conseguido, entonces, es que se merece el homenaje, no es un homenaje por ser un simple compañero, es que él ha puesto en práctica parte por lo cual creemos los que estamos en Red, es un ejemplo vivo que es Santa Tecla, por lo tanto, que mejor que ahora, cuando estemos juntos, para hacerle un homenaje a esta persona que es respuesta, que ha hecho realidad las ideas por lo cual estamos trabajando y ojalá ocurra en muchos países.

- ¿Qué es lo que trae este encuentro para los salvadoreños, y los invitados del mundo que van a venir?

Es una muestra, para los que vienen de afuera, de que es real, que no hablamos de humo, como sabemos decir, de que es verdad; segundo, a los salvadoreños, a todos el país, vamos a invitarlos, por supuesto, para que se sientan orgullosos y que vean que sí, que se puede, a veces hay momentos en donde todo se ve muy gris y muy oscuro, donde hay muchísima violencia, donde parece que no vale la pena, que los sueños no se pueden realizar, pero sí se puede, vale la pena que vengan de todo el país, que contemplen como, aunque sea en pocos metros cuadrados, se ha hecho y se está consiguiendo en estos momentos, y después, ¡pues hombre!, es muy importante la identidad, porque hay una identidad propia, no se ha copiado de nadie, no hay plagio aquí, por eso el título del VI Encuentro es la identidad para ese desarrollo social y la cultura, el desarrollo social va muy unido a la cultura. Si se piensa que se va a hacer desarrollo social sin formar y sin darle aquello que es la libertad, que es la posibilidad de que una persona pueda pensar, pueda deducir, y pueda incluso analizar todo lo que hay en su entorno, sin cultura es imposible, y es sentirse un poquito más libre, más abierto, todo esto es nuestra intención en este Encuentro de Escritores.

- Es decir, tu visita obedece a afinar los detalles, a impulsar la base que va a impulsar todo lo que va  a ocurrir en el Encuentro…

¡Claro!, la idea es que los compañeros de la Red de Escritores puedan estar aquí, es un compromiso y por eso estamos con la Red, y por supuesto, el compromiso firme de la Alcaldía de Santa Tecla que ha puesto todo lo que tiene, incluso su alma, sin alma no se consiguen las cosas, podés tener muy buena infraestructura, tener muy buenos técnicos, pero si no creen en el mensaje, si no le ponen alma, las cosas no salen y aquí se le está poniendo mucha alma, y estoy muy contento porque en las reuniones que estamos llevando se está viendo que forman ya parte y son protagonistas de este proyecto, eso es clave, y eso se ha conseguido.

- Hablemos de la Red Internacional de Escritores por la Tierra, vos sos el presidente, sé por experiencia que has movido más que cielo y tierra, ¿quién es Ángel?

¡Que pregunta! Pues, creo que soy un poco de todo, ¿no?, ángel, demonio, no lo sé, lo único que sé es que quiero seguir creyendo en lo de toda mi vida, en mis valores, quiero seguir conservándolos, quiero seguir luchando contra lo injusto, sea desde la cosa más pequeñita, desde el vecino de al lado, hasta las cosas más grandes, y, y… me da igual, quiero ser el último Mohicano, quiero seguir allí, luchando por mis creencias, y si con esto podemos conseguir un pequeño cambio, aunque sea muy pequeñito, del futuro en el mundo, en la Tierra, pues creo que podré dejar, cuando me llegue la hora, sentirme satisfecho, ¿no?, de que yo hice todo lo que pude para intentar ese cambio, ¿no?

- ¿Estás satisfecho con el trabajo de la Red Internacional de Escritores por la Tierra?

Bueno, está dando sus frutos, y creo que hay alguien de arriba, yo soy bastante no creyente de muchas cosas, pero siempre que empezamos, empezamos de cero. Cero, cero. Económicamente sin presupuesto y tal y al final sale realizándose, posiblemente a lo mejor hay allí los astros que se confabulan para que al final, entre todos, salgan bien los Encuentros, y es que es verdad, si yo lo cuento a veces no me creen, en el Encuentro último de Tarragona, un directivo de una multinacional, con toda la crisis que está padeciendo España, cuando fui a plantearle con el borrador del programa me mira, me miraba como si estuviera loco, y dice, ‘pero ¿tú te vas a atrever a hacer este evento con lo que está cayendo?’ y ahora más que nunca hay que hacerlo, para demostrar que se puede, ahora más que nunca, y se ha hecho y ha sido un éxito perfecto, no, no, pues, quizá porque hay que creer en uno, y hay que estar, hay que mover, y hay que mirar a los ojos de la gente, a la gente a la que le vas a decir que ¡que se puede, hombre! ¡que se puede! ¡que podemos! Y salen, al final salen. Pienso que la Red de Escritores somos más de seiscientos, rebasamos esa cifra hace tiempo, y nunca hemos hecho proselitismos para que se apunten, solas van entrando las personas que creen en este proyecto, y es para sentirme satisfecho, me gustaría que toda la Red se sintiera orgullosa como yo me siento también, pienso que lo estamos logrando, con pequeñitos pasos, pero lo estamos logrando.

- Ángel, sos un luchador social, un luchador interesado en la gente, un luchador que promueve la cultura ambiental, describinos un poco el Ángel poeta…

¡Anda!

- ¿De dónde recoges los materiales para tu poesía?

Yo simplemente describo la vida, los malos momentos, los buenos momentos, los momentos de amor pleno, cómo una persona puede generar tanto amor en ciertos momentos, y cómo puede generar tanta amargura y tanta tristeza, es la vida, la vida real, la del día a día, y, bueno, si la puedo explicar a través de la palabra, de una forma sin clasificar como esas poesías que parecen superestudiadas para que coincidan todas las palabras, no, no, es la vida tal como me sale y es una terapia también personal, porque en el fondo la soledad sigue existiendo también, siempre tiene uno esa soledad, si es una soledad equilibrada, es una soledad que de alguna forma, eeeh, a veces, incluso, hasta deseada, bienvenida sea, pero a veces hay soledad que no se desea y uno vive de todo lo que se está moviendo a tu alrededor, no sabes cómo explicarlo, te gustaría expresarlo, y no sabes los medios para desahogarte, quizás, de tanta información que uno maneja a veces, y que está allí, y quizás, ¿sabes? la saliva es la poesía también, ¿no?


- Pero Ángel, vos andás en un movimiento social de inmigrantes, andás promoviendo la Red Internacional de Escritores por la Tierra, la Fundación Mediterránea… ¿de dónde sacás tiempo para escribir poesía?

Es la pura energía, es que la poesía me tranquiliza, en los momentos en que no comprendes cómo pueden ocurrir cosas, cuando no comprendes que una persona ha robado cinco millones de euros y los tiene en un banco en Suiza y sigue todavía andando y no pasa nada, y una persona que se encuentra, como ha pasado hace pocos días, una tarjeta de crédito y está parada [sin trabajo], y tiene tres hijos, y compra con la tarjeta de crédito, ¡que se ha encontrado en la calle!, dos buñuelos para sus hijos y leche para tomar, y le meten un año de cárcel, cuando ves cosas de éstas, es que… ¡nos estamos volviendo locos!, que la Humanidad ha perdido casi todos los valores, uno a veces se siente un bicho raro, yo me siento a veces un bicho raro, que parece que soy anormal, ¿qué está ocurriendo? ¿se ha perdido el sentido común? ¿se ha perdido la lógica? ¿se ha perdido la justicia? Cuando veo todas esas cosas la poesía me tranquiliza y me relaja, es un vehículo donde, si algún día la quiere leer quien quiera que la lea, para mí ya me está compensando, me compensa mucho porque me vuelve a la paz, me vuelve a la serenidad, como persona como humano, me siento equilibrado.

El Papa se va, los otros se quedan

adios

Ahora que el Papa ha anunciado su renuncia al cargo por motivos de salud, una decisión que ha llegado a todas las partes del planeta y que se planteaba como impensable en un estamento donde los electos a representar a Dios ocupan el cargo hasta su último día salvo casos concretos y el más reciente fue en el año 1415, se me antoja reabrir de nuevo el debate sobre la regeneración y los cambios.

Dimitir, renunciar, abdicar, retirarse, despedirse o irse. Hay numerosas opciones para dar paso a savia nueva cuando uno cree que ha cumplido su ciclo o por motivos de salud debe cerrar su etapa o episodio. No pasa nada por hacerlo ni nadie se muere tras dejar un cargo. Quizás es que en nuestro país los políticos tienen miedo a que les pase algo si abandonan ese lado cómodo de la trinchera que ocupan, siempre bien protegidos, donde la lucha se ve de lejos y no comporta pisar el verdadero campo de batalla, espacio en el que cada día, miles de españoles pierden sus trabajos, prestaciones, viviendas y hasta la dignidad.

En España, desde hace años, se ha confundido lo de ocupar un escaño, sea en el congreso en un ayuntamiento, con quedarse con él permanentemente, aferrarse al sillón y sumar mandatos para jubilarse en un cargo que otras personas podrían haber ocupado pero jamás han visto.

En algunos partidos políticos hay tres tipos de personas: los que lo dirigen desde la sede, aquellos que lo representan en las cámaras o administraciones y, por último, la gran masa formada por los militantes que se afilian creyendo en las siglas y acaban viendo como estas son únicamente el modus vivendi de las otras dos clases de personas citadas, simplemente un invento para que unos vivan bien a costa de los otros.

Al despiporre de estas formaciones, acribilladas por los escándalos de corrupción de algunos de sus representantes, se le suma ahora el circo de los sobres que ha demostrado que si las cosas estaban mal, podían ir aun a peor. Y lo peor del caso ha sido ver a políticos que estuvieron ocupando todos los cargos posibles, en el senado o en comunidades autónomas, dando lecciones a otros miembros de su propio partido y pidiendo dimisiones.

Como sucede siempre, quedan en la lucha, otra muy diferente y mucho más limpia aunque la recompensa no sea el bienestar propiciado por mantenerse a flote a costa de los otros, los ciudadanos que sacan cada día la cabeza, intentan reinventarse, y protestan aunque algunos no les escuchen. Pero estos ciudadanos, y me considero uno de ellos, no nos callamos, seguimos al pie del cañón y evidenciamos las vergüenzas de todos aquellos que nos representan y creen que nadie ve lo que hacen, ni les vigila o controla.

Al final, los que no quieren ceder su asiento al relevo generacional que tocaría experimentar y sería justo, hacen que la brecha social entre el pueblo y los políticos y serán ellos mismos los que seguirán provocando esa desafección constante y creciente que provoca que unos estemos indignados y otros nos indignen. Con el Papa en las puertas de la jubilación, que otros menos santos y menos mártires tomen ejemplo.

Ángel Juárez Almendros

Presidente de Mare Terra Fundación Mediterrània y de la Red Internacional de Escritores por la Tierra.

CATOR: 20 años reciclando aceite

olis

Coincide este año 2013 con diversas celebraciones relacionadas con el medio ambiente. Hace veinte años nació Mediterrània-CIE, como comentaba en mi último artículo, y también se creaba la empresa CATOR que es la encargada de regenerar los aceites usados de todos los talleres mecánicos e industrias de Catalunya.

La función de esta empresa es imprescindible hoy en día puesto que los aceites industriales son altamente peligrosos y muy nocivos para el medio ambiente. La apuesta realizada hace ahora dos décadas por parte de la Agencia de Residuos de Catalunya, aplicando la ley antes que el resto de comunidades y concediendo el servicio público de recogida y tratamiento de los aceites a CATOR, fue clara y ha dado sus frutos.

Es impensable pensar ahora que estos residuos tan nocivos para nuestra salud puedan dejar de tratarse de la manera que se ha hecho hasta ahora en Catalunya, donde por cierto se regeneran el cien por cien de los aceites mientras en el resto de España se marcan cotas del 75, al haberse avanzado y mucho en pro de nuestro apreciado medio ambiente.

Las cifras lo demuestran todo, como siempre. Un litro de aceite usado puede contaminar todo el equivalente a toda el agua potable que consume una sola persona durante veinte años. Y cinco litros de aceite quemado contaminan el aire que respira una sola persona durante tres años. El proceso de regeneración ahorra además energía y recursos naturales, frena el efecto invernadero y evita los vertidos que pueden contaminar al agua y el subsuelo. CATOR ha recogido durante estos últimos veinte años más de 400.000 toneladas de aceite usado de los más de 17.000 productores que existen en Catalunya.

Vistas las cifras, queda claro, como decía antes, que la apuesta de la Generalitat y el trabajo de la empresa, que ha modernizado y adecuado sus instalaciones para estar al día siempre, ha sido ejemplar, necesaria y debe mantenerse más que nunca.

Los grupos ecologistas que luchamos desde nuestros inicios, en el caso de Mediterrània y Mare Terra son ya veinte años, agradecemos mucho estas políticas que permiten tener un entorno más limpio y un mundo más cuidado.

Por eso, desde estas líneas, quiero felicitar a CATOR por estos veinte años de trabajo, recordar a la Generalitat, a través de la Agencia de Residuos de Catalunya, que queda aún mucha labor por realizar y exigir, que es otra de las funciones de los ecologistas, que las medidas aplicadas para la regeneración de los aceites industriales se mantengan y se extrapolen a otros muchos sectores donde reciclar, regenerar y reutilizar es posible. Como digo siempre, hagámoslo por nosotros, por nuestro planeta.

Ángel Juárez Almendros. Presidente de Mare Terra Fundación Mediterrània

Veinte años creando consciencia

foca21

Quien me iba a decir que tantas noches de insomnio iban a acabar generando un proyecto que ahora, tras veinte años transcurridos, se mantiene vivo y más que consolidado. En este artículo intentaré resumir, dando alguna pinceladas, una historia larga que da para mucho tras dos décadas intensas.

El reto planteado en esos días iníciales que os comentaba era asumible pero requería trabajo y los objetivos se empezaron a cumplir en el momento que empecé mis andaduras en el movimiento vecinal, donde estuve muchos años, y que dieron lugar al posterior nacimiento en la ciudad de Tarragona de la Trobada (Encuentro) de Medio Ambiente.

Este evento surgió con la inquietud de ciudadanos que estábamos motivados por mejorar el medio ambiente y nuestro entorno más inmediato también a nivel social pero sin abandonar los problemas en otras partes del mundo. El Encuentro se puso en marcha con la voluntad de agrupar en un solo espacio las acciones de todos los que trabajábamos en esa misma dirección: la universidad, las empresas, los cuerpos policiales y el sector vecinal.

Y el Encuentro dio paso a la creación del Centro de Iniciativas Ecológicas Mediterrània que este año celebra su vigésimo aniversario. Dos décadas intensas de trabajo en pro de la sociedad, de lucha por el medio ambiente, de la ecología social, a favor de la cooperación internacional. La idea de generar el Encuentro y de fundar Mediterrània fue acertada y desde los barrios se hizo llegar el mensaje a toda la ciudad y, con la celebración de catorce encuentros de medio ambiente, a todo el mundo. Hoy en día, las actividades de Mediterrània y de la Fundación Mare Terra, que fundamos posteriormente, llegan a todos los países y tienen repercusión internacional. Los años han pasado y con ellos se han hecho cotidianos conceptos que en aquella época, hace dos décadas, eran difíciles de entender y explicar. Hoy en día es impensable cualquier proyecto que no contenga en sus elementos y objetivos la sostenibilidad y la ecología social.

Ésta última, la ecología social, nace justamente de esos encuentros que hicimos durante tanto tiempo y donde fue la misma sociedad la que se concienció de la necesidad de cuidar su entorno más cercano, en todos los sentidos, para proyectar una labor que más tarde se globaliza e internacionaliza. Y como el trabajo hay que recompensarlo fundamos también los Premios Ones que han tratado siempre dar a conocer todas esas grandes labores y proyectos que se hacen desde la sombra y tienden a pasar desapercibidos. Los otorgamos cada año para reconocer y distinguir las trayectorias de personas y colectivos que destacan en la conservación, la defensa y el conocimiento del medio ambiente y la cultura solidaria. Ya hemos entregado más de 350 reconocimientos repartidos por todo el planeta.

Echo la vista atrás y observo con ilusión y placer los miles de kilómetros recorridos estos años por medio mundo. Como miembro de la UICN en España, como representante en el estado del MIO-ECSDE, como presidente de Mare Terra o de la Red de Escritores. Viajes a América Latina, diferentes puntos de África y a media Europa que han servido para consolidar objetivos y acometer realidades.

Sigo hablando de las personas. Porque son ellas las que hacen posible, cada una en su rol organizando o participando, que esto sea realidad. Durante estos veinte años han pasado por Mediterrània cientos de voluntarios, decenas de colaboradores, todos los políticos de turno y miles de personas. Más de 300.000 alumnos de escuelas han participado en nuestras actividades de educación ambiental, nuestro cursos científico ha reunido en estas dos décadas a más de 400 ponentes y a más de 1.500 alumnos.

Nuestro mensaje, las palabras, se han consolidado. También ha sido importante la creación de la Red Internacional de Escritores por la Tierra para potenciar el mensaje reuniendo a más de 600 escritores y poetas, ecologistas, cantantes, intelectuales, profesores y gente de otras muchas profesiones y a muchos países. Ha sido el colofón a una labor intensa llena de voces protagonistas y escenarios diversos, celebrando hasta la fecha cinco Encuentros de Escritores por la Tierra y diversas jornadas de trabajo,  donde nos hemos ganado, conjuntamente con la labor de Mediterrània y Mare Terra, nuestro espacio en el mundo de la cooperación, de la ecología y del desarrollo social.

Estos veinte años los celebraremos editando un comic que los resume, de manera simpática pero real, y con la edición de un vídeo que mostrará los principales momentos de un camino que jamás se ha desviado de su cauce inicial y de un mensaje que mantenemos vivo y una ilusión que es la misma que teníamos el primer día. Ni los tiempos difíciles nos han cambiado porqué cambia el entorno pero jamás su esencia.

A todos los que habéis estado ahí estos veinte años, de una u otra manera, gracias de corazón.

 

Ángel Juárez Almendros

Presidente de Mare Terra Fundación Mediterrània y de la Red Internacional de Escritores por la Tierra.