Se puede

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Si se quiere, se puede. Lo he dicho siempre y me mantengo en ello. Cuando hace pocos meses inicié las conversaciones con los agentes sociales y empresariales de la zona de Tarragona para comentar la intención de organizar en la ciudad de Tarragona el Quinto Encuentro de Escritores por la Tierray especialmente para conseguir financiación para hacer realidad el evento. No ha sido tarea facil en ningún momento y aquello de picar piedra que suena metafórico ha sido un hecho también en esta ocasión. Durante todas estas reuniones vi caras de sorpresa y escuché comentarios en el mismo sentido.

El tiempo ha pasado y ahora se demuestra que SI, que se puede si se quiere. A las pruebas me remito: a finales de este mes el Encuentro de Tarragona será una realidad y durante cuatro días la ciudad se llenará de cultura.

Además, en este Quinto Encuentro nos acompañará el amigo Ernesto Cardenal que hoy es noticia y noticia muy buena. Le han concedido el Premio Reina Sofía de Poesía, un galardón de máxima distinción para una persona que, como Ernesto, lo ha ganado casi todo en premios y tiene meritos suficientes para recibir ahora este premio.

Hoy hemos hablado por teléfono y le he comunicado mi alegría por la noticia pero podré, podremos todos los que asistamos al Encuentro de Tarragona, poder darle nuestra enhorabuena en persona.

Otra buena noticia y también vinculada a la RIET tiene como protagonista, también hoy, a otra de nuestras miembros más ilustres, la amiga y poeta Claribel Alegría. Me comentan que El Salvador podría declararla “Notable Escritora” por su inmensa trayectoria literaria y en otros ámbitos. Se lo merece por el trabajo realizado pero sobre todo por su talante humano y personal. Espero, y lo digo de corazón, que al final se le conceda esta gran distinción.

De nuevo estoy contento por qué siempre he pensado que los homenajes deben hacerse cuando los homenajeados pueden verlos en persona y no de manera póstuma. Ernesto y Claribel son dos ejemplos de lo que digo ya que recogen en esta dulce etapa de la madurez lo sembrado en años anteriores.

Es cuestión de proponérselo. En este caso hablo de los jurados que deciden entregar los premios y antes lo decía por el empuje de saber que si se quiere se puede. Ahora os dejo. Debo seguir haciendo gestiones, notando emociones, latiendo para seguir viendo como aquellos amigos que quiero consiguen su triunfo que, en el fondo, es el triunfo de todos.

La pobreza como estatus social

Ya sabemos que la crisis se traduce en recortes. Los gobiernos, empezando por el de Madrid y siguiendo por los autonómicos, no han tardado en recordárnoslo sacando las tijeras que nos han reducido servicios que se consideran básicos para la sociedad.

No hace falta recordar los recortes realizados por qué en este artículo me propongo hablar de otra reducción económica de la cual no se habla y que es muy importante para aquellos que con la crisis han mantenido su estatus que no es otro que el de la pobreza.

Las administraciones, muy especialmente los ayuntamientos, han tomado una drástica decisión destinando las partidas de sus presupuestos que antes de la crisis se destinaban a proyectos de cooperación para países con dificultades a otras áreas. Se entiende que las instituciones públicas y las propias administraciones deben ser las primeras en apretarse el cinturón pero jamás en detrimento de la ayuda que se debe prestar a los más necesitados.

Como presidente de una ONG que desarrolla hace dos décadas múltiples proyectos de cooperación me siento directamente afectado por estas decisiones que comento y lamento profundamente que tengamos que hacer malabarismos para dar cobertura a unas necesidades básicas en unas zonas mientras en otras muchas sobre de todo. Quizás este mundo en el que vivimos se va deformando o quizás no lo acabo de entender pero, pase lo que pase, no tiene lógica ni argumento posible perjudicar al perjudicado.

Porqué al pobre no hay que hablarle de crisis teniendo en cuenta su estatus diario de pobreza y, a menudo, de exclusión social y marginalidad. No sirve de nada argumentar que el dinero que antes se destinaba a otros países debe quedarse ahora en casa cuando vemos que otro dinero que ya se malgastaba aquí sigue dilapidándose igual.

Los ajustes deben venir por otro lado, en otras áreas y conceptos para evitar lo que conseguiremos si dejamos de dar a quien no tiene, deshumanizar aun más este mundo que ya vive con ciertas injusticias. El historiador Jules Michelet decía que “el que sabe ser pobre lo sabe todo”. Y creo que es verdad pero también creo que hay que formular la pregunta al revés: ¿Aquel que no es pobre sabe de todo? No. Es mi respuesta. La pobreza se entiende únicamente desde la misma pobreza o desde aquellos colectivos que intentan, intentamos erradicarla.

Hay muchas partes del mundo donde se obvia y se desconoce, porqué no se quiere mirar hacia ciertos lados, que otras partes del mismo planeta donde vivimos malviven mientras las que si se ven y se disfrutan gozan de una inmejorable salud económica.

Es aquello de, y permitidme que acabe con una frase que cité en otras ocasiones, tener dos mundos separados por un mismo Dios.

Y antes de cerrar esta página, una petición, una demanda, una exigencia. A todos los gobiernos de todas las ciudades, de todos los países, a todos los que controlan nuestro dinero: Recuerden a la Madre Teresa de Calcuta cuando decía: A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota.

Con la cabeza, con el corazón

No se trata de vivir, como decía Gil de Biedma, en las ruinas de nuestra inteligencia. Se trata de vivir con el corazón y ahora que se ha demostrado que el corazón piensa y tiene su cerebro entiendo más mi forma de ser y mis acciones que, por otra parte, he tenido siempre claras.

Siempre ha aplicado el razonamiento para tomar decisiones, para vivir emociones y para intentar entender todas las opiniones y reacciones. Quizás por eso de pensar con el corazón, y por supuesto también con la cabeza, puedo estar contento de sentirme a gusto, y necesitarlo, rodeándome de un equipo humano que ahora, en tiempos donde los dineros no abundan y se demuestra el movimiento andando, toca aplicar imaginación y tirar del otro capital, el capital humano.

Ante la obligación de seguir haciendo llegar el mensaje de que otro mundo es posible, ese mismo que siempre he defendido y que trata de ser más justo y más solidario, saber explicar las ideas y los proyectos, y sobre todo transmitirlos, es mucho más útil y genera mejores resultados.

La cooperación, campo donde llevo trabajando muchos años, se basa precisamente en la proyección de necesidades que se solucionan contando con los que las sufren y los que las intentan remediar. La solidaridad es ese mismo concepto, alguien a quien le falta y otro alguien que puede y sabe dar.

Otro ejemplo claro lo encuentro en el medio ambiente. Se mantiene el planeta si hay ciudadanos preocupados y motivados que se unen para paliar, con unión y un solo enfoque, agravios y problemas. De ahí lo que comento que es importante pensar con la cabeza pero actuando con el corazón que es quien nos dicta nuestros movimientos y marca nuestra sinceridad.

Hace pocos días, en la clausura de las jornadas científicas de Mediterrània, pensaba en todo esto. Tras veinte años de trabajo intenso e incesante te das cuenta que el espíritu con el que nació esta actividad, con el simple objetivo de concienciar y formar, se ha mantenido. Comentaba en mi discurso ante el público que en estas dos décadas han pasado por las jornadas más de tres mil alumnos y más de cuatrocientos ponentes, y que hemos atendido a más de veinte mil alumnos en las actividades de educación ambiental. También recordé que han pasado muchos políticos y representantes de instituciones. Han cambiado las caras pero no la esencia ni el marco que no es otro que la propia semana dedicada a la concienciación que os comentaba.

Nos apoyamos en los otros y estos otros se apoyan en nosotros. Es el tándem o grupo humano el que lo impulsa todo pero para ello hay que creer con el corazón que lo que quieres lo consigues. ¡Qué grande y maravilloso saber que no estaba equivocado y que el corazón tiene su cerebro!

Os propongo a todos y todas ese sano ejercicio de escucharlo y actuar con él. Vamos a dar vida a quien nos la da a nosotros, a contar con sus razonamientos. Vamos a ser más humanos. Si todos lo intentamos seguro que se logra ese mundo mejor que siempre hemos necesitado y por el cual debemos luchar. Con la cabeza, con el corazón.

 

Los embajadores de la palabra en tiempos de guerra

La guerra vista por Rémi Ochlik, fotoperiodista asesinado hace una semana en Siria

Como persona que siempre ha confiado en la comunicación y que cree firmemente que “si no hablan de ti no existes”, acertada frase, me ha gustado reencontrarme con una vieja amiga, periodista y desde hace años corresponsal de guerra, que este año estará en la entrega de los Premis Ones.

Hablo de Mayte Carrasco a quien el jurado de los reconocimientos ha decidido entregar la Mención Especial Mare Terra por su trayectoria profesional cubriendo información desde lugares en plena guerra caso de Afganistan, Chechenia o más recientemente en Siria. A Mayte la podemos leer en diferentes periódicos donde colabora, El País es uno de ellos,  y ver en televisión explicando lo vivido, por ejemplo en Telecinco, con una profesionalidad difícil de ejercer cuando sabes que te la juegas y ves caer a otros compañeros.

Las guerras siempre se cobran víctimas inocentes y entre ellas se suman a las listas injustas de bajas los corresponsales, redactores, cámaras de televisión o los fotógrafos. Es la parte más injusta de la propia injusticia de la guerra.

La tarea de informar se complica pues aún más en los casos en que la información está en una calle llena de francotiradores y las imágenes hay que tomarlas, con la crueldad que las rodea, tras un atentado, la explosión de bombas o tiroteos que dejan llantos, gritos, huérfanos y viudas.

De ahí que esté más que contento del regreso a España de Mayte tras su trabajo en la ciudad siriana de Homs. Nos conocimos hace años durante su etapa profesional que la trajo a Tarragona y hasta llegó a presentar una de las ediciones de los Premis Ones. El tiempo nos ha llevado por espacio diferentes pero por caminos idénticos porque ella ha seguido informando y yo me he mantenido informado y confiando en la información.

Conozco a muchos otros periodistas. Con algunos he trabajado intensamente, con otros he compartido entrevistas, almuerzos o aquellos cafés con tertulia que tanto necesita el hombre como ser humano para saber que sigue vivo y tiene emociones. Como en todo en esta vida, los hay que no dignifican su profesión, que ejercen desde los intereses privados o de empresa. Esos quedan excluidos, autoexcluidos me atrevería a decir, de la larga nómina de buenos profesionales a los que dedico este escrito y en el que también quiero destacar a los muchos periodistas comprometidos con este planeta, con el medio ambiente, la solidaridad y la justicia social, gente a la que he conocido especialmente a raíz del nacimiento de la Red Internacional de Escritores por la Tierra.

Soy un enamorado de la radio, me encanta escribir artículos y poesías, ver la televisión y actualizar los espacios de Internet que pertenecen a las entidades que presido. Sé que la información es útil y necesaria y que si queremos existir debemos saber qué pasa en el mundo pero también a nuestro alrededor más cercano.

Mi enhorabuena a esta profesión, que es más que eso, y a todos aquellos que la ejercen con profesionalidad. El periodismo, como el ecologismo o la cooperación, son conceptos distintos a un oficio porque parten siendo una forma de vida que da placer desarrollar.

¿Con quién pasamos cuentas y a quién exigimos responsabilidades?

No siempre se muestra todo. Siempre se esconde algo.

Las administraciones están completamente ahogadas económicamente, el país al borde de la quiebra, millones de personas en paro, decenas de miles de familias no tienen ya ayudas, los bancos siguen siendo ricos, más ricos, y los valores más sencillos, caso de la solidaridad y la cooperación, han vuelto impuestos a la fuerza en nuestro día a día ante la reacción que nos provocan ciertas imágenes que ya no llegan a través de la televisión pues las vemos a nuestro lado.

Es una cruda radiografía de este enfermo llamado España que, lejos de necesitar únicamente una transfusión, agoniza ante la urgencia de un cambio de cerebro y esqueleto. Pero lejos de salvarle la vida se golpea al paciente de manera individual y egoísta. Cada autonomía actúa autónomamente, cada ayuntamiento mira por lo suyo, las diputaciones aguantan pese al debate sobre su utilidad y otros órganos creados a medida de los gobiernos de turno se mantienen para ejercer su función de cementerio de elefantes.

A cada cambio de gobierno se rechazan los acuerdos del que antes gobernaba desestabilizando el progreso del país. Unos aprueban unas inversiones que otros hacen tambalear para crear otras de nuevas en aquellas zonas que les dan más rendimiento político. Las balanzas fiscales se mantienen con parcialidad pidiendo más unas zonas un dinero que se entregará a otras zonas a las que no se les exige de igual manera. Y es ese equilibrio mal aplicado en este ámbito el que genera debates que son estériles para algunos y devastadores para otros.

Pongo cómo ejemplo la zona donde hábito, el área de Tarragona, al tratarse de un ejemplo claro de esas decisiones cambiantes en función de quien gobierna. El proyecto del Corredor del Mediterráneo, infraestructura necesaria para la industria química o la autoridad portuaria, se ha vuelto a modificar y aquello que aprobó el PSOE y que agradó a los agentes empresariales tarraconenses es pasado tras la decisión del PP de cambiar el trazado de esta obra. Es un único caso al que podríamos sumar otros.

Otras preguntas generales para cualquier punto del estado son estas: ¿Por qué se han vuelto a parar ciertas obras que estaban paralizadas antes de las elecciones generales y en las que se trabajó mientras duró la campaña? ¿Por qué las administraciones hacen caso omiso de las reivindicaciones de ciertos colectivos que reclaman obras importantes desde hace meses o años? ¿Qué criterio siguen los técnicos que programan los calendarios de obras y las prioridades de inversión sin conocerse los territorios afectados o beneficiados? ¿Por qué las grandes inversiones van siempre a parar a las capitales de las comunidades y los otros municipios se tienen que conformar con las migajas?

La respuesta a todas ellas tiene un denominador en común y no es otro que los perjuicios que supone al ciudadano la gestión de sus propios recursos en manos de otros que son aquellos que manejan de forma interesada y conceden en función de unos criterios no compartidos por la mayoría.

Indefensos y asustados. Así pasamos los días viendo cómo los medios nos dibujan el negro panorama que acecha el país donde la gente pierde sus viviendas pero mantienen las deudas hipotecarias,  donde los empresarios ya no tiene líneas de descuento ni créditos para afrontar sus pagos, donde las colas de personas que acuden a buscar alimentos aumentan sin parar y los jóvenes emancipados que ya eran minoría tienen que regresar con sus padres. ¿A quién le pedimos cuentas? ¿Quién nos justificará el malbaratamiento de nuestro dinero? ¿Quién asumirá que nos están vilipendiando situándonos en cotas mínimas de lo que uno entiende cómo dignidad humana?

Algo hay que concluir y no tengo dudas. En política los vicios les vienen como pasajeros, les visitan como huéspedes y se quedan en su carrera como amos.

Gracias, con el corazón, gracias

De vuelta a casa tras el largo, intenso, emocionante e inolvidable viaje que me ha llevado por Cuba, Nicaragua y México las últimas tres semanas. Han sido días intensos en agenda y vividos aún más intensamente.

La presentación de la Red Internacional de Escritores por la Tierra en Cuba fue todo un éxito de participación y de acogida. La fiesta de cumpleaños del amigo Ernesto Cardenal en Solentiname transmitió a todos los que asistimos emociones muy especiales. Recordar y vivir en primera persona, treinta años después de su creación, la famosa misa campesina en la iglesia que vio nacer esa gran composición de los hermanos Mejía Godoy se convirtió en un hecho histórico pero sobretodo en una experiencia particular para mantener en el recuerdo.

Y el broche final. El Quinto Encuentro de la Unión Estatal de Escritores Veracruzanos que en esta edición tuve el honor de protagonizar como homenajeado. Lo guardaré para siempre más en mi caja de recuerdos personales por lo que ha significado personalmente y por todo lo que ha rodeado a este evento que es mucho. Conocer gente nueva, reencontrarme con caras conocidas, sentir el apoyo de amigos que además de amigos son personalidades importantes en sus países con agendas apretadas que olvidaron durante unas horas para estar a mi lado.

Uno se emociona, quizás por el paso de los años que nos da un toque especial a nuestros sentimientos y nos ablanda en momentos delicados y endurece ante situaciones adversas. Quizás porque soy un romántico empedernido que se deja llevar y vive la vida intensamente con lo que ello conlleva. Quizás, simplemente quizás, porque cómo dice Tagore, la vida es la constante sorpresa de saber que existo.

Existir para vivir y vivir para sentir, notar la calidez humana, presentir los buenos días, aguantar estoicamente las jornadas complicadas, cobijarme en los recuerdos y dar rienda suelta a la voluntad de tirar del carro, mi propio carro, donde uno escoge a sus compañeros de viaje y se sabe solo cuando quiere y estima la compañía en momentos clave.

Gracias. Gracias de todo corazón por lo vivido, por el apoyo de todos los que estos días han estado a mi lado dándome su apoyo. Gracias a Ernesto Cardenal por esos 87 maravillosos años cumplidos, a su hermano Fernando por hacer de embajador de las horas compartidas, a Raúl Arias y a Victor Aguilar por llegar cuando hay que llegar, a muchos otros, a todos, a los que tengo en la memoria y a los que no quiero dejarme por citar.

Estos momentos que vives en presente, cuando son momentos tan importantes, te transportan al recuerdo del pasado. Porque estos días he pensado en mi infancia granaína, en mi juventud que cabalgó entre mi ciudad natal y las tierras del viento, la Costa Brava, desde donde partí hacia mi querida ciudad de Tarragona. Y he pensado en mi padre quien sé que se sentiría más que orgulloso de ver a si a su hijo ahora, y lo ve desde donde sea que esté, cómo sé que los está también mi madre.

Y ese recuerdo lo he prolongado, puestos a mirar hacia atrás desde el ahora que es el presente, hacia Úrsula, mis hijos y mis nietos. Es lo que tienen las emociones, y vuelvo a ellas, tras comprobar que alguien recompensa la labor realizada. Siempre he creído estar muy orgulloso de todo lo que he hecho con la única intención de estar convencido que lo hacía porque debía y porque haciéndolo colaboraba en conseguir un mundo mejor para los que vienen detrás. Cómo siempre digo la tierra no es de nadie pero ya que nos toca vivir en ella hay que cuidarla en pro del futuro. Decía el sabio Albert Einstein que solamente una vida dedicada a los demás merece la pena ser vivida. Cuánta razón tienen los sabios. Por algo lo son. Estoy feliz de lo hecho y lo vivido pero aún más de lo que aún tengo que hacer que es mucho.

En un próximo artículo os contaré las anécdotas del viaje. Será la parte agridulce de esta historia por el cúmulo de despropósitos vividos estas últimas semanas fruto del viaje y sus consecuencias. Pero ahora eso no toca. Se corresponde, y acabo reiterando lo mismo, dar las gracias de todo corazón. Mañana más y mejor.

Más caras conocidas en Boca del Río

Estoy contento de anunciar que representantes del equipo docente de la Universidad Veracruzana, posiblemente con su rector a la cabeza, estarán presentes en el homenaje que la Unión Estatal de Escritores Veracruzanos llevará a cabo del 3 al 5 de febrero en el municipio de Boca del Rio y que tengo el honor de protagonizar

La institución educativa veracruzana ha anunciado su participación en este evento considerando su importancia y por el hecho de ser el máximo organismo académico en esta zona. Me lo confirmó hace pocos días el mismo rector de la universidad en persona.

El Encuentro durará tres días y estará repleto de acciones culturales como lecturas de poesías, presentaciones de libros, conferencias, charlas y actuaciones musicales. Espero muy emocionado este evento donde se destacará i trayectoria en los campos del medio ambiente, la cooperación y la comunicación, especialmente, mi última etapa, de la cual estoy muy orgulloso, como poeta.

Sigo de viaje. Ahora me encuentro de nuevo en Cuba. Ya estuve en Solentiname (os informaré con detalle) y próximamente me desplazaré a México.

Una misa, un cumpleaños y el homenaje de Veracruz.

Escribo este artículo desde el aeropuerto del Prat, en Barcelona, donde estoy a punto de embarcarme rumbo a Cuba para desplazarme posteriormente, durante las tres próximas semanas, a Nicaragua y México. Debo deciros que cada vez me cuesta más salir fuera, cumplir con el proceso de preparar la maleta y partir sabiendo que me esperan muchas horas de vuelo hasta llegar al destino.

Suerte que después siempre lo paso bien, me divierto y me dejo cautivar por los lugares y sus gentes. Los años que podrian ser motivo de la pereza que os comentaba se reducen a una segunda juventud una vez he llegado al punto de destino. En este caso y en este viaje tengo pendientes varias tareas, todas ellas agradables, que me permitirán reunirme con amigos que hace tiempo que no veo y conocer a otras personas.

Hago la primera parada en Cuba porque va ser aquí donde se presentará, en pocos días, la Red Internacional de Escritores por la Tierra. Tendrá lugar en la Casa de las Américas de La Habana y es una nueva ocasión para dar a conocer esta plataforma cultural que impulsamos constantemente.

Posteriormente tendré la ocasión de estar en Solentiname, Nicaragua, para asistir a un acto único e irrepetible: la recreación de la famosa misa campesina a cargo de los mismos autores que la protagonizaron en su momento, los hermanos Mejía Godoy.

El acto coincide con otro gran evento, el cumpleaños de mi amigo y poeta Ernesto Cardenal. Cumple 87 años y lo celebrará rodeado de sus amigos entre los cuales tengo el placer de incluirme.

La recta final de mi viaje la pasaré en Boca del Rio, en el estado mexicano de Veracruz, donde asistiré al homenaje que me ha preparado la Unión Estatal de Escritores Veracruzanos. Han querido reconocer mi trayectoria al frente de entidades ecologistas y de cooperación cómo la Fundación Mare Terra Mediterrània o la RIET pero también la faceta de poeta que decidí empezar hace pocos años y que fue una continuación de mi amor por el mundo de las letras que me ha permitido, desde hace más de veinte años, escribir artículos de opinión y otros escritos.

Tres semanas intensas pero emocionantes que valen mucho la pena. Os iré informando de todos mis movimientos y regresaré pronto para seguir preparando ese Quinto Encuentro de Escritores por la Tierra que celebraremos el próximo mes de mayo en la ciudad de Tarragona.

Ahora os dejo. Mi avión está a punto de despegar rumbo a La Habana.

El Duque de Palma y el trabajo real de las oenegés

Siempre me he proclamado republicano. No creo en las monarquías ya que no son elegidas democráticamente por el pueblo. Pero a cada uno lo suyo. Al mismo tiempo he reconocido el gran papel que tuvo nuestro rey en el proceso post franquista y en la instauración de la democracia además de destacar su labor como embajador de nuestro país en el mundo entero.

Y cómo a cada uno le toca lo suyo corresponde hablar, a raíz del caso de Iñaki Urdangarin, del papel que realizamos las ong y las fundaciones en este país para evitar que se generalice y que, por culpa de unos, se manche la imagen de todos. La labor que realizamos estas entidades, casi siempre sin ánimo de lucro, es vital para ayudar a equilibrar este mundo tan descompensado social y económicamente.

Los proyectos en países pobres son realidad gracias a las ong que los impulsan, al trabajo de fundaciones y a la tarea de campo y presencia, siempre incansable, de los voluntarios y cooperantes. A menudo se corren riesgos y en algunos casos ayudar se traduce en perder la vida. La lista de cooperantes asesinados estos últimos años, por no hablar de la de secuestrados, es demasiado larga.

Mucho precio se paga por la voluntad de ser humano y trabajar para los demás para acabar siendo moneda de cambio político entre los que secuestran para negociar con los gobiernos. Es injusto pero es así y se asume tal y como funciona el sistema. Lo que no se puede admitir es que personas como Iñaki Urdangarin manchen la imagen del trabajo hecho para enriquecerse en nombre propio gracias a ayudas que muchas de las ong y fundaciones desearíamos para aprovechar en proyectos solidarios.

Tener acceso directo a estas subvenciones cuando uno tiene el nombre adecuado y el contacto ideal para conseguir mayores ayudas forma parte del sistema, totalmente alterado, al cual estamos sometidos. Mueven dinero que no llega a ningún lugar o, mejor dicho, llega a sus paraísos fiscales para acabar siendo malgastado.

Dejando el presunto delito cometido, y sus efectos a la justicia que ha hablará en su momento, debo decir que esto no ayuda en nada a seguir trabajando. Muchos han tirado la toalla al no poder llevar a cabo la labor de su ong. Otros hemos estado a punto de tirarla y aguantamos haciendo malabarismos para llegar al siguiente año en condiciones pero nos quemamos aun más al ver que no podemos competir con ciertos mercenarios que trafican con dinero destinado a los sentimientos de personas que lo pasan mal y necesitan ayuda.

En nombre de los miles de cooperantes y voluntarios, de las personas que trabajamos en silencio para mejorar una situación compleja, gracias por hacer posible vuestra labor y no os desaniméis y colguéis la toalla. A los que confiáis en la labor de las ong y de las fundaciones os hago otro llamamiento muy importante: que no se estigmatice a nadie y que se siga dando apoyo cómo se ha hecho hasta ahora. Hay que ser inteligentes pero sobretodo humanos y conscientes que la labor que hacemos es necesaria. No paguemos todos en nombre de unos pocos o, como dice la frase y os la dedico personalmente, que el árbol no te impida ver el bosque. Hay mucho por hacer, demasiado para abandonar.

El próximo año, homenaje en Veracruz

Mi camino particular por el mundo de las letras va avanzando y en él voy sembrando y recogiendo. Dicen que la vida funciona así, dando y recibiendo, y no seré yo quien ponga en duda las normas más esenciales. El próximo año lo voy a empezar de la mejor de las maneras aun con la crisis y los malos tiempos que corren donde la sociedad se desdibuja y caen mitos y se pierden valores.

Lo empezaré bien como poeta sabiendo que debo ir a México invitado por la Unión Estatal de Escritores Veracruzanos, entidad que ha decidido rendirme un pequeño homenaje destacando mi trayectoria como poeta. Serán unos días especiales abrigado por amigos y compañeros que leerán mis poemas, lo harán también otros poetas, y hablarán de ese mágico mundo llamado literatura al que algunos tenemos acceso por el simple atrevimiento de habernos desnudado ante el público un día, sin más.

Tiempo tendré de comentaros más detalles sobre este encuentro de la Unión de Escritores pero de momento ya se empieza a hablar en algunos medios de comunicación. Es el caso del periódico CoLatino que en su sección Trazos Culturales ha decidido publicar algunas de mis poesías y avanzar ese homenaje que os comentaba. Si lo queréis leer, haced clic aquí.

A los que convocáis el encuentro de Veracruz, mil gracias por pensar en mi persona como poeta. A los que me leéis, gracias por hacerlo y disfrutar con ello.

Son palabras, palabras son que yo las siento, palabras que las comparto y más de ello no me arrepiento.